Burjassot ha aprobado la suspensión temporal del otorgamiento de licencias urbanísticas vinculadas a determinados usos residenciales mientras trabaja en la elaboración de una nueva ordenanza municipal. La medida afecta a viviendas turísticas, residencias de estudiantes y modelos de vivienda colaborativa o comunitaria.
La decisión fue adoptada en el pleno ordinario de marzo, con el respaldo de PSPV-PSOE, Compromís, tres concejales no adscritos y un edil del Partido Popular, mientras que Vox y el resto de concejales del PP optaron por la abstención. La suspensión incluye también la inadmisión de declaraciones responsables y la paralización de certificados de compatibilidad urbanística en estos ámbitos.
Según el Consistorio, esta medida responde a la necesidad de adaptar la normativa vigente a los cambios recientes en el mercado de la vivienda y a los nuevos usos residenciales. Entre los objetivos de la futura ordenanza se encuentra regular la expansión de las viviendas turísticas y otros alojamientos temporales, estableciendo límites a su crecimiento y definiendo su implantación en las distintas zonas del municipio conforme al planeamiento urbanístico.
El alcalde de Burjassot, Rafa García, ha señalado que la suspensión cautelar permitirá "ordenar mejor la situación actual de los usos de las viviendas" y avanzar en soluciones al problema del acceso al alquiler. En este sentido, el Ayuntamiento también ha solicitado a la Generalitat Valenciana la declaración del municipio como zona tensionada, una figura prevista para intervenir en mercados inmobiliarios con precios elevados o en alza.
El equipo de gobierno justifica la medida en la presión habitacional propia del área metropolitana de Valencia, así como en la necesidad de garantizar la convivencia, la cohesión social y el uso equilibrado del espacio público.
La suspensión se mantendrá vigente durante el proceso de redacción de la nueva ordenanza, con el fin de evitar que se consoliden situaciones urbanísticas que puedan entrar en conflicto con la futura regulación.