Dos hombres han sido detenidos
por explotar laboralmente a trabajadores en situación irregular en un
taller textil clandestino
ubicado en la comarca valenciana del
Camp de Túria
, en una localidad que la Policía no ha desvelado, donde hasta 26 personas confeccionaban prendas sin contrato ni alta en la Seguridad Social.
Según la investigación, la mayoría de los
empleados
-24 de ellos
sin papeles
- realizaban jornadas que en ocasiones superaban las 60 horas semanales a cambio de unos 1.000 euros al mes.
Jornadas de más de 60 horas y condiciones fuera de la legalidad
La actividad se desarrollaba al margen de la normativa laboral vigente y los trabajadores confeccionaban prendas para distintas empresas del sector textil en
un local que carecía de licencia de actividad
.
Además, una
furgoneta
se utilizaba diariamente para
trasladar a los trabajadores desde el área metropolitana de Valencia
hasta el taller, así como para distribuir la producción a las empresas que subcontrataban el servicio.
Durante la inspección también se constató que
dos de los empleados vivían en el propio taller en condiciones insalubres
, una situación que, según los investigadores, facilitaba el funcionamiento continuo de la actividad.
Un entramado empresarial para aparentar legalidad
La investigación reveló que la actividad del taller se canalizaba a través de una empresa que emitía facturas a otras compañías del sector para aparentar legalidad. Detrás de esta operativa existía un
entramado societario
en el que otra empresa actuaba como matriz.
Los agentes también detectaron que algunos
bienes
estaban
a nombre de personas del entorno familiar
del principal investigado, con el objetivo de dificultar la identificación del verdadero titular.
El análisis de las cuentas bancarias evidenció
ingresos superiores a 300.000 euros en apenas ocho meses
procedentes de empresas cliente.
El taller siguió funcionando pese al precinto
La investigación se inició tras una
inspección
conjunta de la Policía Nacional y la Inspección de Trabajo en octubre de 2025. Tras aquella actuación, el taller quedó precintado.
Sin embargo, meses después, en febrero de 2026, una
nueva inspección
confirmó que la actividad se había reanudado en el mismo lugar y que el principal investigado seguía gestionando encargos de producción.
Dos detenidos y delitos contra los trabajadores
Finalmente, los agentes detuvieron a
dos hombres de 44 y 52 años
como presuntos responsables del entramado.
A ambos se les atribuye un
delito contra los derechos de los trabajadores
, mientras que al principal investigado se le imputan además delitos de
tráfico ilegal de mano de obra
y quebrantamiento de medida cautelar.
Tras la detención, el principal arrestado pasó a
disposición judicial
, mientras que el otro quedó
en libertad
tras prestar declaración, con la obligación de comparecer cuando sea requerido.