La PolicÃa Nacional ha detenido a un hombre de 45 años como presunto estafador que obtenÃa dinero mediante el engaño sentimental a mujeres (entre ellas una de Mislata) a las que manipulaba psicológicamente y les pedÃa ingresos, llegando a obtener más de 100.000 euros, alegando problemas personales, hechos sobrevenidos o inversiones.
La verdadera pareja del estafador, una mujer de 44 años, también ha sido detenida ya que presuntamente actuaba como cómplice en el fraude, según ha informado este miércoles la PolicÃa Nacional en un comunicado.
De las pesquisas se desprende que este hombre ha obtenido más de 100.000 euros mediante manipulación psicológica y engaños, "argucias que calaban aún más en las mujeres ya que buscaba un perfil en sus vÃctimas en las que su situación personal y ánimo estaban mermados por estar pasando por una enfermedad".
Se trataba de un estafador sentimental que contactaba con mujeres a través de redes sociales, con las que establecÃa relaciones personales dotadas de cierta profundidad y se ganaba su confianza mediante la comprensión y empatÃa. De este modo, creaba el clima perfecto para luego solicitarles cantidades de dinero, aludiendo a problemas personales o necesidades sobrevenidas.
Una de las vÃctimas acudió a la comisarÃa para denunciar los hechos, tras darse cuenta que lo que pensaba que era un préstamo desinteresado a quien era su novio no era más que una estafa.
La PolicÃa destaca "la manipulación psicológica" desarrollada por el detenido para culpabilizar a las vÃctimas y pedirles ingresos alegando problemas personales, hechos sobrevenidos o inversiones. Con el mismo método logró engañar a varias mujeres, una de ellas localizada en Mislata (Valencia).
Para los investigadores es significativo la vulnerabilidad buscada en las vÃctimas, perfiles más fáciles de engañar por estar pasando por problemas de salud o procesos psicológicos, lo que le facilitaba obtener la plena confianza de ellas para luego plantear una serie de engaños, todos con la finalidad de obtener ingresos económicos, que recibÃa mediante bizum o transferencia.
Primero establecÃa lazos emocionales con las mujeres, no solo a través de las redes sino que con alguna vÃctima llegó a quedar personalmente. En un principio se mostraba sincero, relatando un oscuro pasado fruto de errores juveniles, para a continuación presentarse como un hombre muy comprensivo y paciente de acuerdo con los momentos y dificultades por las que pasaban las vÃctimas dadas sus circunstancias personales.
Ellas, en todo momento, creÃan que con los ingresos estaban ayudando a la que consideraban su pareja, quien unas veces planteaba haberse arruinado con inversiones y necesitar dinero para volver a invertir (ya que previamente habÃa presumido de ser buen operador), experto en compra y venta de activos, y les mostraba pantallazos de sus ganancias.
Otro de los engaños detectados por los investigadores fue afirmar que habÃa sido secuestrado y solicitó dinero urgente para su supuesta liberación.
Asimismo, manifestó haber entrado en prisión y estar en un módulo de aislamiento cuando desaparecÃa o perdÃa el contacto, aludiendo también a la necesidad de dinero porque si no lo iban a matar y en otras ocasiones la necesidad económica surgÃa por problemas con la hipoteca y su casa.
La pareja sentimental se hacÃa pasar por hermana o prima
El papel de su verdadera pareja sentimental era cubrir los engaños que éste hacÃa a las vÃctimas y para ello se hacÃa pasar por su hermana o prima, contribuÃa con sus coartadas y respaldaba sus mentiras, incluso se mensajeaba con las vÃctimas llamándolas cuñadas y tratando de dar veracidad a las historias creadas.
Los agentes han constado que la mayor parte del dinero estafado se destinaba a la compra de sustancias estupefacientes, realizar operaciones de comercio de alto riesgo y a la adquisición de bienes materiales como un vehÃculo.
A raÃz de la primera denuncia, los investigadores localizaron a otra perjudicada, una mujer residente en el municipio valenciano de Mislata. Esta vÃctima, que estaba pasando por una difÃcil situación personal y una dura enfermedad, habÃa mantenido una relación sentimental -vÃa online- con el investigado durante dos años.
En este caso, jamás se habrÃan visto en persona pero se comunicaban mediante mensajes y teléfono asiduamente y, tras ganarse su confianza, el estafador le solicitó ingresos por valor de 70.000 euros. Cuando los agentes contactaron con esta mujer, la misma no daba crédito al pensar que esta persona, a la que habrÃa considerado su pareja, le habÃa estafado.
Tras recopilar todos los datos e investigar los distintos casos, los agentes llevaron a cabo las detenciones. Al hombre se le investiga por un delito de estafa continuada, blanqueo de capitales y violencia de género, mientras que su compañera sentimental deberá responder ante la autoridad judicial por un delito de estafa continuada.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas vÃctimas, por lo que los agentes instan a que quien haya sufrido hechos parecidos a los expuestos denuncie ante las autoridades.