📷👉
Del 6 al 11 de agosto, Guadasséquies celebró sus esperadas Fiestas Patronales en honor a la Inmaculada Concepción, San Roque, la Mare de Déu de l'Esperança y el Santíssim Crist de l'Empar, una cita que destacó por la altísima implicación del pueblo y por un ambiente de germanor que recordó por qué estas fiestas son tan especiales.
El programa, pensado para todos los públicos, arrancó el miércoles 6 de agosto con el Día de los Niños, protagonizado por el espectáculo del Circ Pirulet en la Casa de la Cultura, el sopar dels xiquets en la plaza y una discomóvil adaptada.
El jueves 7 se celebró la tradicional Vesprada de Festes, con el esperado Sopar de Germanor amenizado por Animacions Esteban. Durante la velada se entregaron los premios de los torneos populares de parchís, truc, pádel, dominó y futbolín, marcando el inicio oficial de las fiestas.
Uno de los días grandes llegó el viernes 8, en honor a San Roque y la Inmaculada Concepción, con almuerzo popular, misa, procesión y, a medianoche, la multitudinaria cabalgata humorística. Carrozas, disfraces y música llenaron las calles antes de la actuación de la orquesta TITÀNIC y la discomóvil, con premios de hasta 100 euros para las mejores propuestas.
El sábado 9, dedicado a la Mare de Déu de l'Esperança, estuvo marcado por la ofrenda de flores y alimentos, la misa cantada por el Cor Verge de l'Esperança y la procesión, que contó con la presencia del diputado de Cultura, Paco Teruel. Uno de los momentos más emotivos fue el tradicional 'cara a cara entre la Mare de Déu y el Crist de l'Empar, cargado de simbolismo. La noche concluyó con un castillo de fuegos artificiales y el Xplosion Fest, una fiesta pensada para el público joven.
El domingo 10, día del patrón Santíssim Crist de l'Empar, comenzó con despertà, misa, procesión, mascletà y vi d'honor. Por la noche se celebró la solemne procesión, fuegos artificiales, varietés y la esperada cordà, que iluminó y llenó de pólvora las calles del municipio.
La despedida llegó el lunes 11 con el popular Día del Agua, donde familias y niños disfrutaron de toboganes acuáticos, piscina portátil y el espectacular 'Destroyer' de 75 metros. La última noche se cerró con el Sopar dels bars, a precios populares, poniendo fin a unas fiestas que no se entienden sin la alegría, la participación y la estima de la gente del pueblo.