La colla de dolçaines i percussió del Centre ArtÃstic Musical de Moncada ofreció un concierto enmarcado en el ciclo "Llavors de la Terra", una iniciativa organizada por la Federación de Folklore de la Comunitat Valenciana con el patrocinio de la Diputación de Valencia, destinada a poner en valor la música tradicional y sus intérpretes.
La Sala Alfons el Magnà nim acogió un recorrido músico-temporal de cómo ha evolucionado la música para dolçaina, su entorno y el propio instrumento. Las obras de Joan Alamà , José Rafael Pascual-Vilaplana, Enric Montsant o Quique OrtÃn dieron el pie al viaje de las sonoridades que forman parte de la música tradicional.
Con el propósito de mostrar cómo las raÃces musicales continúan vivas, creciendo, transformándose y dando lugar a nuevos brotes sonoros -adaptados a formaciones y ritmos inesperados-, las obras de Rafael Doménech y Àlex Velázquez fueron interpretadas con un exquisito cuidado y una notable calidad artÃstica, despertando un entusiasmo palpable entre el público.
Para finalizar, sonaron las composiciones de Francisco Valor, Antonio de la Asunción y Xavier Richart, donde los instrumentos de viento metal aportaron una contundencia admirable, se alzaron con un sonido pleno, brillante y bien proyectado, dotando a las obras de un carácter heroico y ceremonial sin caer en la estridencia.
La percusión, por su parte, jugó un papel fundamental en la construcción de una dinámica cuidadosamente elaborada. Lejos de limitarse a un acompañamiento rÃtmico, los percusionistas modelaron el pulso de las obras con sensibilidad y precisión, creando contrastes que enriquecieron la narrativa musical.
Calidad sonora
En conjunto, el concierto dejó una impresión de solidez artÃstica y compromiso interpretativo. A todo ello se sumó la destacada calidad sonora de las dolçainas, cuyo timbre penetrante y expresivo aportó un color inconfundible al conjunto, evocando con autenticidad la esencia de la música tradicional.
La exaltación de las obras musicales, la contundencia de los vientos metal, la refinada dinámica de la percusión y el protagonismo bien integrado de las dolçainas confluyeron en una experiencia sonora intensa y auténtica, que no solo honró la tradición, sino que la presentó con una vitalidad capaz de conmover y entusiasmar al público.
Como conclusión, el concierto evidenció también el notable crecimiento de la Colla, tanto en madurez musical como en proyección artÃstica. Se trata, además, de la primera agrupación de estas caracterÃsticas del municipio de Moncada, un hecho que subraya su valor cultural y simbólico dentro de la vida musical local.
Con este impulso, el grupo continuará trabajando con dedicación y compromiso para consolidar su identidad, poner en valor su labor y seguir contribuyendo al desarrollo y la difusión de la música tradicional.