El comercio local de Valencia, el que más empleo y riqueza crea en la ciudad, ha encontrado un nuevo obstáculo en plena campaña de Navidad. Se trata de las obras de la avenida Pérez Galdós, unos trabajos de renovación que están levantando las aceras durante las semanas más importantes del año para las PYMEs.
No hay nadie entre los comerciantes que se oponga a las obras, ya que todos consideran que unas aceras mejores harán que la avenida incremente su atractivo para los clientes, pero no se entiende que se haya aprobado un planning de trabajo que hace que se perforen y levanten las aceras durante el horario comercial impidiendo a los clientes entrar en las tiendas.
Y es que aunque es verdad que se ha habilitado un pequeño pasillo que llega hasta las puertas de las tiendas, nadie, lógicamente, quiere atravesarlo cuando las maquinas de construcción están picando y levantando polvo.
La preocupación está creciendo entre los comerciantes de la avenida, así como en otras zonas de la ciudad donde se han anunciado renovaciones urbanas, por lo que piden al consistorio que se reprogramen los trabajos, al menos los más agresivos con las aceras, para que se realicen fuera del horario comercial.