El debate sobre el
biometano
y su papel en la
transición energética
llega este miércoles a
Llíria
en un contexto marcado por la creciente controversia social, política e institucional en torno a la
planta
proyectada en la comarca del Camp de Túria.
La plataforma
ha organizado una
mesa coloquio
abierta al público con el objetivo de ofrecer información "comprensible, contrastada y rigurosa" sobre esta fuente de energía renovable. Sin embargo, el encuentro se produce en paralelo a un
intenso debate comarcal
que ha ido en aumento en los últimos meses.
La jornada reunirá a
profesionales del ámbito académico y científico
para analizar el impacto ambiental, energético, económico y social del biometano, un gas obtenido a partir de residuos orgánicos que se presenta como una alternativa clave para avanzar en la descarbonización, fomentar la economía circular y reducir la dependencia energética.
Un proyecto que divide a la comarca
El coloquio coincide con el desarrollo de la futura
planta de biometano de Llíria
, un proyecto promovido por la empresa The Green Vector que ya ha iniciado trabajos previos sobre el terreno. La instalación, que contará con capacidad para tratar cerca de
192.000 toneladas anuales de residuos
orgánicos, dispone de las autorizaciones autonómicas necesarias, incluida la evaluación ambiental favorable.
El Ayuntamiento de Llíria ha defendido reiteradamente la
legalidad del proyecto
y su adecuación a la normativa vigente, subrayando que la ubicación -en suelo no urbanizable dentro de un área industrial- cumple con los requisitos técnicos y ambientales establecidos.
No obstante, la iniciativa ha generado un notable
rechazo en parte de la ciudadanía y de municipios cercanos
, especialmente en Casinos, cuyo Ayuntamiento ha presentado un recurso administrativo contra el procedimiento de autorización.
Recurso de Casinos y críticas al procedimiento
El consistorio de Casinos sostiene que el proceso administrativo
omitió trámites esenciales
, como la consulta obligatoria a municipios colindantes, lo que -según argumenta- ha provocado una situación de indefensión institucional.
El alcalde,
Miguel Navarré
, ha defiende que el municipio no fue tenido en cuenta pese a su proximidad a la planta -a poco más de dos kilómetros- y ha advertido de
posibles impactos ambientales y sanitarios
relacionados con este tipo de instalaciones, como la contaminación del aire, del suelo o del agua.
El recurso solicita, además, la
suspensión cautelar del proyecto
mientras se resuelve el procedimiento, con el objetivo de evitar posibles daños irreversibles.
Movilización ciudadana y debate social
A la oposición institucional se suma la
movilización de colectivos vecinales
, que han protagonizado
protestas
tanto en Llíria como en Valencia en los últimos meses. Las críticas se centran principalmente en el tamaño de la planta, el volumen de residuos a tratar y sus posibles efectos en el entorno.
Entre las preocupaciones planteadas figuran las emisiones, la gestión del digestato y el incremento del tráfico pesado en la comarca. Los detractores insisten en que
su rechazo no es a las energías renovables, sino al modelo de implantación
y a la ubicación concreta del proyecto.
Un diálogo en medio del conflicto
En este contexto, la mesa coloquio pretende abrir un
espacio de diálogo
en un momento en el que el
biometano
se ha situado en el centro del debate público. El evento está dirigido tanto a profesionales del sector como a ciudadanía, administraciones y medios de comunicación.
El encuentro tendrá lugar este
miércoles 25 de marzo a las 16:30 horas en el Centro Multiusos de Llíria
, con inscripción previa obligatoria.