Un año más y con mucha cobertura mediática; más que nunca. Otro Martes Santo -"y los que hagan falta"-, cuando no hay procesiones para, precisamente, no interferir en la programación oficial. Aunque haciéndolo, sin lugar a dudas. Decenas de personas secundaron la convocatoria por la
inclusión de la mujer en la cofradÃa de Sagunt
, la única de la ciudad. Lo hicieron en plena
.
No habÃa tambores ni imágenes en andas, pero sà pancartas
"per tradició, per igualtat"
, familias y una reivindicación a la que se unieron desde vecinos hasta representantes de la polÃtica municipal. Entre ellos, el alcalde y miembros del equipo de gobierno, que durante estos dÃas ha marcado su
, aunque huyendo de la polarización y el conflicto para apoyar el trabajo de la MayoralÃa de este año.
"Estamos haciendo historia"
Durante la concentración se leyó el comunicado, un texto cargado de emoción y firmeza que resumÃa
cinco años de lucha y tres votaciones frustradas.
En él, el colectivo denunciaba cómo la CofradÃa de la PurÃsima Sangre de Sagunt ha cerrado sistemáticamente la puerta a las mujeres, pese a que ellas forman parte activa de la fiesta: coordinan a sus familias, arreglan balcones, cuidan la Ermita y sienten con intensidad cada procesión. "Hasta hoy", subrayaba.
El comunicado también reclamó respeto por la fiesta y por quienes la viven dÃa a dÃa.
Denunció comentarios hirientes, el rechazo sistemático de la CofradÃa y la ausencia de diálogo
, y a la vez celebraba la fortaleza y combatividad de quienes no han dejado de intentar abrir la CofradÃa desde dentro. "Estamos haciendo historia en mayúsculas. Estamos construyendo una sociedad más digna para los saguntinos y saguntinas que, en un futuro próximo, habitarán nuestras calles", afirmaban.
El mensaje fue claro. La lucha continúa, pero siempre desde el respeto y la serenidad. Las concentraciones seguirán
"los martes que hagan falta"
, mientras el colectivo mantiene el protagonismo de mujeres y cofrades de a pie como motor de un cambio que consideran inevitable. La reivindicación no es contra la tradición, sino por integrarla de manera más justa y completa, demostrando que la fe, el patrimonio y la igualdad pueden convivir sin renunciar a nada.
Albert Llueca: "Me quedo en la cofradÃa porque los cambios se hacen desde dentro"
La representante del colectivo Semana Santa Inclusiva,
Blanca Ribelles
, defendió que esto no es un "nosotras contra ellos, es una lucha por la igualdad", y destacó esos 114 cofrades que votaron a favor de la inclusión de las mujeres y a otro "montón" que pensaba hacerlo pero no llegó a votar.
"Es un auténtico anacronismo que en 2026 la mujer todavÃa no pueda acceder a la cofradÃa", manifestó, y valoró la repercusión que este asunto está teniendo y el respaldo que está recibiendo el colectivo, pero sobre todo, que la igualdad de haya puesto "encima de la mesa".
Pablo Muñoz
, quien decidió dejar la cofradÃa en 2022 "por principios" tras rechazarse en una votación la inclusión de las mujeres, consideró que la situación es "muy injusta" y aseguró que si las mujeres pertenecieran a la cofradÃa la fiesta "serÃa mucho más bonita", por lo que seguirán peleando por ello.
Por su parte,
Albert Llueca
, quien votó a favor de la integración de las mujeres, continua como cofrade porque cree que "los cambios hay que hacerlos desde dentro no desde fuera" y abogó por que la CofradÃa permita el acceso o si no, que le obligue el Arzobispado.
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