Riba-roja de Túria
quiere blindarse frente a los incendios forestales
en un contexto cada vez más imprevisible y, al mismo tiempo, cerrar las heridas que dejó la
dana de 2024
en el Parque Natural del Túria. Ambos objetivos se cruzan en un mismo escenario: el del rÃo y su entorno, donde conviven la reconstrucción de infraestructuras y nuevas fórmulas de prevención.
La visita de la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana,
Pilar Bernabé
, este miércoles ha servido para visualizar ese doble frente. Por un lado, las obras de restauración del cauce, ya muy avanzadas; por otro, el funcionamiento del proyecto Guardian, un sistema pionero de defensa activa contra incendios que ahora aspira a crecer.
Un 'muro de agua' contra el fuego
Desde 2023, el
proyecto Guardian
actúa como una barrera de protección en la interfaz entre zonas urbanas y forestales. Lo hace mediante una
red de cañones
que utilizan agua regenerada para frenar el avance de las llamas en áreas especialmente sensibles.
Actualmente protege urbanizaciones como
MasÃa de Traver, Valencia la Vella o els Pous,
pero el Ayuntamiento de Riba-roja ya trabaja en una
nueva fase
con la mirada puesta en fondos europeos. La idea es ampliar su alcance e incluso extender el sistema a municipios vecinos como l'Eliana.
El sistema, desarrollado en colaboración con empresas, universidades y otras administraciones, está considerado
uno de los proyectos más ambiciosos de Europa en prevención de incendios
, tanto por su escala como por el uso de agua depurada y su eficiencia energética.
Más incendios, menos margen de error
El impulso a Guardian no es casual. En las últimas dos décadas, el término municipal ha sufrido
más de medio centenar de incendios
que han afectado al
Parque Natural del Túria
. A ello se suma un factor cada vez más determinante: la desestacionalización del fuego.
Los incendios ya no se concentran únicamente en verano, lo que obliga a reforzar los sistemas de prevención durante todo el año y a
mejorar la capacidad de respuesta
en zonas donde el monte y las viviendas conviven a escasos metros.
Reconstrucción en marcha en el rÃo
En paralelo, el otro gran frente es la
recuperación del Túria tras la dana del 29 de octubre de 2024
. El Gobierno de España, a través de la Confederación Hidrográfica del Júcar, ha destinado 19 millones de euros a unas obras que abarcan cerca de 100 kilómetros de cauce y afectan a una docena de municipios.
En el caso de Riba-roja, los trabajos se han centrado en la
retirada de sedimentos y restos arrastrados
por la riada, la estabilización de márgenes y la adecuación del cauce. Además, se están reconstruyendo
infraestructuras dañadas
, como pasarelas, con un enfoque distinto: serán inundables, diseñadas para resistir futuras crecidas.
Las actuaciones superan ya el
80% de ejecución
y buscan no solo devolver el rÃo a su estado anterior, sino hacerlo más resiliente ante episodios extremos.
Un territorio en transformación
La inversión total del Gobierno en el municipio tras la dana supera los
500 millones de euros
, incluyendo indemnizaciones y obras de emergencia. Parte de esos fondos también se han destinado a recuperar el propio sistema Guardian, que sufrió daños durante el temporal.
Mientras avanzan las obras, el reto ahora es doble:
reconstruir mejor y prevenir más
. En un entorno como el del Túria, donde confluyen valor ambiental, presión urbana y riesgo climático, la estrategia pasa por combinar infraestructuras más resistentes con soluciones innovadoras.
Riba-roja ensaya asà un modelo que mira al futuro inmediato: convivir con el riesgo, pero con más herramientas para anticiparse a él.