Los integrantes del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Almussafes, junto a los 41 integrantes de la anterior ejecutiva local, han remitido un escrito con la firma de un total de 300 militantes de la Agrupación Socialista del municipio,en el que denuncian la situación generada tras la imposición de una gestora y expresan su respaldo al alcalde y secretario general suspendido, Toni González Rodríguez.
En el comunicado, dirigido a la Comisión Gestora y a las distintas secretarías de Organización del PSOE y del PSPV-PSOE, los firmantes reclaman que se convoque "a la mayor brevedad posible" una asamblea para elegir una nueva ejecutiva que permita recuperar el funcionamiento ordinario de la agrupación local. Consideran que la actual situación de provisionalidad está afectando a la estabilidad interna del partido en la localidad.
El comunicado enmarca la imposición de la gestora en lo que califican como una "persecución" por parte de la dirección del PSPV-PSOE, encabezada por Diana Morant, que -según sostienen- se habría producido "en represalia por el posicionamiento orgánico de esta Agrupación". Los militantes denuncian además un supuesto incumplimiento de la confidencialidad recogida en el reglamento del CADE y de los estatutos del partido, al entender que se ha causado "un grave perjuicio" a González, actualmente suspendido cautelarmente de militancia.
En el texto se defiende que se ha vulnerado su derecho a la presunción de inocencia y se subraya que el caso interno no se encuentra judicializado en el ámbito orgánico del partido. Asimismo, recuerdan que el propio alcalde ha interpuesto una demanda por denuncia falsa en relación con las acusaciones que pesan sobre él y muestran su apoyo a las acciones legales que pueda emprender "en defensa de su honorabilidad".
El comunicado también incluye una crítica directa a las declaraciones públicas de Morant, a quien atribuyen haber utilizado descalificaciones personales contra el alcalde en un medio de comunicación, y reprochan que se le haya señalado "sin pruebas desde el primer momento".
Este pronunciamiento colectivo se produce en un contexto de crisis interna en la agrupación socialista de Almussafes, tras la denuncia presentada contra el alcalde por presunto acoso laboral y sexual. En una carta abierta difundida recientemente, González negó "rotundamente" los hechos y aseguró que las acusaciones forman parte de "una campaña de acoso y derribo" contra su persona, afirmando que llegará "hasta las últimas consecuencias para defender mi honor y mi trayectoria".
Con este nuevo comunicado, el conflicto trasciende el ámbito estrictamente judicial y se sitúa de lleno en el terreno orgánico y político, evidenciando la fractura entre la dirección autonómica del partido y la agrupación local de Almussafes.