El Ayuntamiento de Valencia ha interpuesto una media anual de 449 órdenes de cese de viviendas de uso turístico (VUT), lo que supone "multiplicar por seis" la media anual de órdenes de cese de apartamentos turísticos ilegales desde el inicio de la legislatura.
Según el concejal de Urbanismo y Vivienda, Juan Giner, esto "demuestra el cambio radical desde la llegada del equipo de gobierno de la alcaldesa María José Catalá para frenar la proliferación viviendas turísticas y clausurar las que operan de forma ilegal como antesala de las nuevas normas urbanísticas que blindan para uso residencial el 98 % de las viviendas en todos los barrios y distritos".
Giner ha indicado, en un comunicado, que "frente a una media anual de 71 órdenes de cese de viviendas de uso turístico (VUT) ilegales durante el mandato de Compromís y PSPV, el actual equipo de gobierno ha alcanzado una media de 449 expedientes anuales, lo que representa un incremento superior al 600 %".
Para llevar a cabo esta labor inspectora, el Ayuntamiento ha movilizado cinco grupos de inspectores de Obras y Licencias de Urbanismo y siete grupos de Policía Local que rastrean de forma continua la actividad de apartamentos turísticos ilegales en toda la ciudad.
"Los resultados demuestran la eficacia de estos equipos, ya que el 87 % de las órdenes de cese han sido ya ejecutadas", ha señalado el responsable municipal del área de Urbanismo y Vivienda.
Además, el pleno municipal acordó el 28 de mayo de 2024 la suspensión cautelar de la concesión de nuevas licencias turísticas, medida que fue ampliada el 28 de enero de 2025 y que permanecerá vigente hasta al menos el 30 de mayo de 2026.
Durante ese período, el Ayuntamiento ha suspendido cautelarmente 363 expedientes de licencias turísticas, lo que ha evitado la generación de 4.697 nuevas plazas turísticas en la ciudad.
"Si no hubiéramos actuado a tiempo con la moratoria, hoy no quedarían peluquerías en el Cabanyal", ha subrayado Juan Giner, quien ha agregado que, "frente a la anterior normativa que alentó la proliferación de apartamentos turísticos en plantas bajas", la futura regulación limita al 15 % las VUT en cada manzana de la ciudad, "lo que garantiza la defensa del pequeño comercio y protege la identidad de nuestros barrios".
Con la aprobación de la nueva normativa urbanística para el terciario hotelero, que será sometida a votación en la próxima Comisión de Urbanismo previa a su debate en el pleno municipal de marzo, la moratoria quedará sustituida por una regulación permanente que fija los límites de saturación turística por barrio y distrito.
La nueva regulación de los usos terciarios hoteleros establece tres niveles de protección frente a la saturación turística en todos los barrios y distritos de Valencia, a excepción de Ciutat Vella, que ya cuenta con su propio Plan Especial.
El primero limita el total de plazas turísticas de cualquier tipo al 8 % de la población empadronada en cada barrio y distrito. El segundo garantiza que no más del 2 % de las viviendas de cada barrio pueda destinarse a uso turístico y exige que los apartamentos en edificios residenciales se ubiquen en plantas bajas o primeras, con acceso independiente y con la preceptiva autorización de tres quintos de la comunidad de propietarios.
El tercero protege el comercio local al fijar un tope del 15 % de alojamiento turístico en las plantas bajas de cada manzana. Además, la norma crea el Censo de Alojamientos Turísticos del Ayuntamiento de València (CATAV) y establece un plan de inspecciones para clausurar los establecimientos que carezcan de título habilitante municipal.