El olor a churros y buñuelos en cualquier rincón de Valencia es señal de que las Fallas están a la vuelta de la esquina. Este año, sin embargo, habrá que esperar unos días. El Ayuntamiento ha decidido
retrasar once días la instalación
de estos puestos tradicionales. No abrirán hasta el lunes
2 de marzo
, dejando atrás la estampa habitual de finales de febrero.
En total, el consistorio ha autorizado
146 paradas de buñuelos y churros
, que permanecerán abiertas hasta el jueves 19 de marzo, día de San José. Serán, por tanto, diecisiete días de actividad, once menos que en las Fallas del año pasado.
La medida no ha sido improvisada. Según ha explicado el concejal de Fallas, Santiago Ballester, la decisión se tomó en el seno de la Mesa de Diálogo de las Fallas con un objetivo claro:
"evitar molestias al vecindario"
. Este año, la Crida se celebra el domingo 22 de febrero, pero entre esa fecha y el inicio de marzo no hay actos festivos relevantes en la calle, lo que ha llevado al Ayuntamiento a aplazar la apertura de las churrerías al siguiente fin de semana.
Para muchos falleros y vecinos, el retraso supone un pequeño cambio en las costumbres. En cambio, desde algunos barrios se valora la medida como un alivio para el descanso y la convivencia antes de que llegue la intensidad festiva.
Desde el punto de vista administrativo, el Ayuntamiento subraya que este año los trámites se han gestionado con
mayor antelación.
El plazo para solicitar los permisos se cerró a finales de noviembre de 2025, antes que en ejercicios anteriores, y las resoluciones se han comunicado a principios de febrero, cuando el año pasado llegaron a mitad de mes.
Para obtener la autorización, las comisiones falleras han tenido que presentar la correspondiente declaración responsable de la persona titular del puesto, así como la documentación exigida para las inspecciones sanitarias y de la Policía Local, además de indicar el lugar exacto de instalación. Todo el proceso se ha realizado a través de la sede electrónica del Ayuntamiento de Valencia.