Los alumnos suben al primer piso. A. D.Tranquilidad y algunos que otros lloros ha sido el ambiente que se ha respirado este miércoles en el simulacro por inundación y viento, organizado por el Ayuntamiento de Catarroja, en el colegio público Vil·la Romana, que ha servido para comprobar la respuesta del centro ante estas situaciones de emergencia.
La propia dirección ha puesto en marcha la sirena de alerta sobre las diez de la mañana, después de que desde el Cecopal se advirtiera del inicio del simulacro. "No queremos encenderla si no es necesario porque tenemos alumnos con necesidades especiales y el ruido les asusta", ha explicado la directora, Silvia Ferriols, pero no han tenido más remedio que hacerlo porque la megafonía del Ayuntamiento no ha sonado en las inmediaciones del centro.
Los más de 200 alumnos acompañados por los profesores, docentes y personal trabajador han ido saliendo de forma ordenada, subiendo las escaleras, para refugiarse en las aulas del primer piso. "Todos sabían por qué puerta debían salir y a qué clase acudir", explica Ferriols.
Puertas y goteras
En cuanto a la valoración del simulacro, la directora ha puesto como problemas detectados y a resolver "la reparación las puertas de emergencia porque algunas no se pueden abrir del todo y las goteras porque si tenemos que refugiarnos en el piso de arriba y está lloviendo, no sería seguro".
A pesar de que todo se ha desenvuelto con normalidad, Ferriols asegura que el día anterior "fue peor, porque cuando se comunicó a los alumnos, se asustaron y estos días de viento también lo estaban, pero el mensaje que les hemos transmitido es que hay que estar en calma para poder pensar". Además, advierte de que "estamos trabajando mucho la atención emocional con programas de la conselleria, es muy importante que primero estén bien a nivel emocional".
Este fue uno de los centros educativos devastado por la dana del 29 de octubre de 2024, donde el nivel del agua superó el metro y medio y se llevó por delante puertas y ventanas, con vehículos arrastrados en el patio. El curso pasado los alumnos se repartieron en otros centros y ha sido este año cuando han podido regresar a sus aulas.
No obstante, los problemas de la dana todavía se arrastran y este lunes la empresa eléctrica cortó el suministro del edificio "debido a una irregularidad" con el contador, "que debía haberse sustituido después de la dana por el Ayuntamiento", como señalan fuentes del AMPA. El problema se solucionó con una conexión provisional que está funcionando desde entonces. Por el contrario, desde el Consistorio advierten de que es la conselleria quien debe asumir esta reparación.
Apoyo institucional
La directora territorial de la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades en la provincia de Valencia, Inma Murgui, ha estado presente en el simulacro realizado en el CEIP Vil·la Romana, y ha mostrado su apoyo "tanto técnico como institucional a este acto de emergencia climática que se ha realizado".
"Se trata de un operativo que va a permitir valorar el procedimiento y conocer si los canales de comunicación han sido eficaces y efectivos, y evaluar la capacidad de respuesta de la ciudadanía, y en particular de los alumnos y personal de los centros educativos", ha añadido. "Este simulacro ha activado el protocolo por viento fuertes e inundaciones que permite hacer un análisis real de cómo se tiene que gestionar", concluye.
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