El PSPV-PSOE de Quart de Poblet atraviesa un momento de fuerte tensión interna tras la decisión de relevar a su portavoz municipal, un cambio que se formalizará en las próximas semanas en medio de un clima de desacuerdo dentro del propio grupo socialista.
El actual edil Fran Hidalgo asumirá la portavocía en sustitución de Consuelo Campos, quien pasará a ocupar el puesto de viceportavoz. Aunque el relevo se hará efectivo oficialmente en el pleno de abril, está previsto que se informe previamente en la sesión plenaria de marzo. La decisión no ha surgido del consenso del grupo municipal, sino que ha sido impulsada por la dirección local del partido, lo que ha generado malestar entre varios concejales.
La medida también ha situado en una posición delicada a la alcaldesa, Cristina Mora, ante una reorganización que no cuenta con el respaldo unánime de su equipo. Además, la regidora habría intentado desplazar a personas afines a Carmen Martínez y Bartolomé Nofuentes, considerados los principales artífices de los éxitos electorales del PSPV-PSOE en Quart de Poblet. Esta estrategia ha profundizado las divisiones internas y ha tensionado aún más la relación entre la ejecutiva local y el grupo municipal.
El movimiento responde a una estrategia interna que va más allá del cambio de portavocía. En el trasfondo se encuentra la posibilidad de articular una alternativa orgánica dentro del partido a nivel local, en un contexto en el que las diferencias entre la ejecutiva y el grupo municipal se han ido acentuando durante la legislatura. Este escenario ha tenido además un impacto directo en la militancia, con un notable incremento de nuevas afiliaciones en las últimas semanas. Este aumento se interpreta como un posicionamiento previo ante un posible proceso de primarias, que podría definir el liderazgo socialista en el municipio de cara al futuro.
La situación refleja un PSPV local dividido, donde las decisiones orgánicas y la dinámica institucional avanzan por caminos cada vez más distantes. A ello se suma la presión externa: algunas encuestas recientes sitúan al gobierno municipal en riesgo, con la posibilidad de que un pacto entre PP y Vox pueda arrebatar al PSPV-PSOE la mayoría en el consistorio, lo que añade un componente de urgencia a los movimientos internos.