del Hospital de Sagunt hace cuatro meses está provocando una sobrecarga de trabajo en el personal de la centralita al no cubrirse su plaza. Algo que impide el funcionamiento fluido de la atención a los pacientes. Así lo ha denunciado la sección sindical de CCOO en el departamento de salud. La situación también afecta al área de
Según el sindicato, la jubilación el 17 de octubre se solicitó formalmente la cobertura del puesto mediante un expediente de modificación de plantilla con la categoría de auxiliar administrativo. Sin embargo, la incorporación de un nuevo profesional no se ha materializado hasta la fecha, lo que ha obligado a reorganizar el servicio con los recursos existentes.
Desde CCOO subrayan que la centralita no se limita a la atención telefónica convencional, sino que constituye un punto neurálgico en la comunicación interna y externa del hospital. Entre sus funciones figuran la gestión de avisos urgentes, la coordinación entre servicios, la comunicación con familiares, la tramitación de derivaciones y consultas, así como la activación de protocolos internos y la atención de llamadas vinculadas a situaciones clínicas. “Es un servicio esencial, especialmente en momentos de urgencia”, remarcan.
La falta de personal tiene un impacto directo cuando alguna de las dos telefonistas actuales se ausenta por vacaciones, permisos u otras circunstancias. En esos casos, la atención de la centralita recae sobre el personal auxiliar administrativo de admisión de urgencias, que debe compatibilizar esta tarea con sus funciones habituales: gestión de pacientes, admisiones, altas y atención presencial y administrativa.
A esta carga añadida se suma, según el sindicato, la reciente instrucción de atender un teléfono corporativo vinculado a la activación del botón de parada cardiorrespiratoria. En estos supuestos, es este mismo personal quien debe avisar de inmediato a los cuatro facultativos responsables, una actuación que requiere rapidez y precisión.
CCOO asegura que esta situación ha generado un clima de estrés y presión constante tanto en el personal de admisión como en las dos telefonistas en activo. Según trasladan, algunas trabajadoras manifiestan sentirse incómodas incluso al ejercer su derecho a permisos o días libres, conscientes de que su ausencia implica una sobrecarga directa para sus compañeras.
El sindicato considera “inaceptable” que un servicio esencial para el hospital y la ciudadanía dependa, a su juicio, de soluciones improvisadas. Por ello, exige a la Dirección del Departamento de Salud la cobertura inmediata de la vacante y una planificación adecuada que garantice el correcto funcionamiento de la centralita sin sobrecargar al resto del personal.