Tras la creciente presión social, política e institucional —y con el riesgo de que la Semana Santa saguntina pierda la declaración de Interés Turístico Nacional—, el primer edil defiende el principio de igualdad, apela al diálogo entre las partes y evita una intervención directa que, a su juicio, podría agravar la polarización del conflicto.
La reciente decisión de la Cofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo de rechazar la participación plena de las mujeres ha generado gran preocupación social e institucional. También conlleva consecuencias relevantes para Sagunto, reflejadas en el procedimiento que el Gobierno de España ha iniciado para retirar a la Semana Santa saguntina la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Como alcalde siempre he respetado los espacios de decisión propios de una organización autónoma como es la Cofradía de la Purísima Sangre. Desde ese respeto, reconozco el trabajo y la voluntad del colectivo que promueve la Semana Santa inclusiva, que ha tratado de resolver esta cuestión desde un diálogo público y constructivo. A lo largo de los años he mantenido una interlocución directa con varios de los portavoces de este colectivo, tanto de mujeres excluidas en su participación como de cofrades que quieren promover la apertura de la Cofradía. En estas conversaciones siempre hemos estado de acuerdo en que era importante evitar una intervención institucional que contribuyera a una mayor polarización de las posturas. El protagonismo debían tenerlo mujeres y cofrades de a pie, nadie más.
Dicho esto, dada la envergadura institucional y social que ha alcanzado esta situación, la ciudadanía nos ha trasladado su preocupación, preguntando cuál es la postura de este Ayuntamiento. En este sentido, desde la Alcaldía del Ayuntamiento de Sagunto reafirmamos, como no puede ser de otra forma, el compromiso firme con la igualdad y la no discriminación, principios fundamentales de nuestro ordenamiento jurídico y de la convivencia democrática. La igualdad entre mujeres y hombres es un principio legal fundamental y un compromiso ético que apela a todas las instituciones, públicas o privadas, por igual. Las mujeres no pueden ni deben ser excluidas de ningún ámbito por el mero hecho de ser mujeres. La reciente Sentencia 132/2024 del Tribunal Constitucional relativa a la cofradía de La Laguna (Tenerife) estimó el recurso de amparo de una mujer excluida y declaró vulnerado su derecho a la no discriminación (art. 14 CE) y a la asociación. Es una cuestión de derechos básicos y legalidad.
Este posicionamiento no supone un ataque a la tradición, ni a la Cofradía. Expresamos el máximo respeto hacia el valor religioso y cultural que representa la Semana Santa para nuestra ciudad. Se trata de una celebración profundamente arraigada, que se remonta al siglo XV y que forma parte de nuestra identidad colectiva y de nuestro patrimonio. Es mucho más que una festividad; es un momento de reflexión que nos invita a ser mejores y a preguntarnos hacia dónde queremos ir como sociedad. Desde ese prisma, tradición e igualdad no solo son compatibles, sino que son garantía de futuro. La Semana Santa saguntina habla de fe, patrimonio e identidad; la participación plena de la mujer solo acrecentaría la grandeza de los tres elementos.
Estamos hablando de un tesoro que debemos cuidar entre todos y todas. Es por ello que también rechazamos las voces que nos llaman a actuar desde la venganza. Personas y grupos que nunca han estado al lado del colectivo por la Semana Santa inclusiva ahora exigen represalias contra la Semana Santa saguntina. No piensan en los cofrades que luchan por la apertura desde dentro, ni en las mujeres que quieren acceder a la Semana Santa. Si les escucharan, sabrían que su reivindicación se hace desde el máximo respeto a la tradición y que lo que nos piden a las instituciones es precisamente serenidad, apoyo y aplicación de la legalidad, pero ni protagonismos, ni histrionismos. En esa línea, desde la Alcaldía seguiremos apoyando el normal desarrollo de los actos de esta Semana Santa saguntina 2026, en concordancia con lo que nos trasladan las y los principales promotores del colectivo por la Semana Santa saguntina inclusiva, que deben seguir siendo los principales y únicos protagonistas de esta reivindicación. Deben ser ellos y especialmente ellas, cuyos derechos están en juego, las que lideren el camino, las que marquen los tiempos y los siguientes pasos.
Este punto me lleva a la Mayoralía 2026. La atención mediática y el malestar social generado por esta situación se ha focalizado injustamente en este grupo de jóvenes que tiene la enorme responsabilidad de liderar este año la celebración de esta tradición centenaria. Ellos son los máximos representantes de la fiesta este 2026, pero no han jugado ningún papel especial en el proceso de votación extraordinaria de la Cofradía. Condenamos cualquier señalamiento que no contribuye a la resolución del conflicto ni refleja la complejidad del mismo. Queremos reconocer que la Mayoralía ha realizado un gran trabajo por elevar nuestra fiesta y aportar su grano de arena hacia la excelencia. Solo puedo decirles que cuentan con todo nuestro apoyo para poder vivir esta Semana Santa 2026 de la mejor forma posible.
Por todo ello, hacemos un llamamiento al diálogo y al consenso para que, en cumplimiento del marco legal actual, la Cofradía lleve a cabo los cambios necesarios. De la forma que se considere oportuna, con las salvaguardas que garanticen la buena gestión y el devenir de una de nuestras tradiciones más queridas, pero permitiendo el derecho de cualquier persona católica a la participación en la misma.
En consecuencia:
- Reiteramos nuestro compromiso con los principios de igualdad y no discriminación recogidos en nuestro ordenamiento jurídico, que han de verse reflejados también en todas las celebraciones de carácter público.
- Instamos a todas las partes a trabajar de forma conjunta para preservar el reconocimiento y el prestigio de la Semana Santa saguntina como referente cultural y turístico.
- Instamos a las entidades involucradas a abrir un espacio de diálogo constructivo para garantizar una representación inclusiva en todos los ámbitos de la festividad.
Sagunto ha demostrado durante cientos de años su capacidad de evolucionar sin perder sus raíces. A lo largo de la historia, nuestras tradiciones y manifestaciones culturales han estado sujetas a cambios que han permitido perpetuarlas en el tiempo sin perder su esencia. Este es el momento para ser valientes y dar un paso adelante hacia la igualdad y la inclusión.