La Comunitat Valenciana volvió a dejar su huella en uno de los mayores escaparates mediáticos del planeta. La empresa pirotécnica Ricardo Caballer (Ricasa), socia de AEPIRo y con sede en Olocau, fue la encargada de fabricar y ejecutar el espectáculo pirotécnico del show de Bad Bunny en la final de la Super Bowl LX 2026.
El evento, celebrado el 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara (California), congregó a más de 135 millones de espectadores en directo en todo el mundo. Aunque el protagonismo recayó sobre el artista puertorriqueño, que convirtió su actuación en una reivindicación del orgullo cultural latino, pocos sabían que detrás de la impactante exhibición de luz y color se encontraba el sello valenciano de Ricasa.
La pirotecnia formó parte esencial de la narrativa visual del espectáculo, reforzando los momentos clave de la actuación y acompañando la puesta en escena con efectos sincronizados que combinaron potencia, precisión y simbolismo. Los fuegos artificiales no solo aportaron espectacularidad, sino que sirvieron como elemento expresivo en un show cargado de referencias culturales.
Fundada en 1881, Ricardo Caballer es una de las firmas históricas del sector. La compañía asegura dedicarse “con pasión a la fabricación artesanal de artificios pirotécnicos, diseño y ejecución de espectáculos terrestres, aéreos y acuáticos”, una trayectoria que la ha llevado a participar en algunos de los eventos más relevantes a nivel internacional.
Con esta intervención en la Super Bowl, la empresa valenciana consolida su proyección global y demuestra que la tradición pirotécnica de la Comunitat Valenciana sigue siendo referente mundial, incluso en el mayor espectáculo deportivo y musical del planeta.