Protesta a las puertas del edificio municipal de Tabacalera, sede de la Concejalía de Mejora Climática. / EPDARepresentantes del sector del ocio nocturno y la hostelería de Valencia, convocados por la Asociación Empresarial de Discotecas de Valencia (AD) y la Asociación por una Hostelería Responsable en Russafa (Al Balansí), se han concentrado este lunes a las puertas del edificio municipal de Tabacalera, sede de la Concejalía de Mejora Climática, para exigir la dimisión del concejal Carlos Mundina.
La protesta se produce tras el anuncio de la inminente aprobación de una nueva Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en el barrio de Russafa, que incluiría nuevas restricciones a la actividad de los locales de ocio. Con una pancarta y bajo el lema “Mundina dimisión”, los asistentes han mostrado su rechazo a unas medidas que consideran “injustificadas” y fruto de una “política fallida” en la gestión del ruido en la ciudad.
Críticas a la gestión del ruido
Los representantes del sector acusan al concejal de convertir Russafa en “chivo expiatorio” de un problema que, según sostienen, es estructural en Valencia y afecta a más de 400.000 vecinos. Además, recuerdan que ya han pasado tres décadas desde la primera declaración de ZAS en la ciudad y critican que, a su juicio, no se han aplicado soluciones eficaces.
En este sentido, defienden que los locales de ocio han sido “pioneros” en la implantación de medidas de convivencia, como el uso de “chalecos amarillos” para controlar el ruido en el entorno, la formación de trabajadores o la reducción de sesiones musicales.
El sector también ha cuestionado la metodología de medición del ruido utilizada por el Ayuntamiento, que consideran “deficiente” por basarse exclusivamente en sonómetros sin otros sistemas de control.
Según los datos aportados por los convocantes, en las mediciones realizadas en la calle Tomasos entre junio de 2022 y junio de 2023, solo en el 2,2% de las franjas horarias se habrían superado los niveles permitidos, y en un porcentaje aún menor coincidiendo con el horario de actividad de las discotecas.
Petición de diálogo con la alcaldesa
Los manifestantes han solicitado además una reunión con la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, a quien piden que intervenga directamente en el conflicto y revise la aplicación de la futura ZAS.
Aseguran que no existe una confrontación real entre vecinos y hosteleros en Russafa, y reclaman que se tengan en cuenta todas las partes antes de adoptar medidas que, según advierten, podrían afectar de forma significativa a la actividad económica del barrio.
El sector insiste en que su objetivo es compatibilizar el ocio con la convivencia vecinal y reclama al Ayuntamiento un cambio de enfoque en la gestión del ruido en la ciudad.
Comparte la noticia
Categorías de la noticia