Efectos de la borrasca Leonardo en Albal./EPDALa borrasca Leonardo golpeó ayer con especial intensidad la provincia de Valencia, cebándose de manera significativa con la localidad de Albal. Según los registros de la estación meteorológica del municipio, se alcanzaron rachas de viento de hasta 116 kilómetros por hora, de acuerdo con los datos facilitados por Inforatge y la AEMET, convirtiendo a este municipio de l’Horta Sud en uno de los más afectados por el viento durante la jornada.
A primeras horas de la mañana, el Ayuntamiento comunicó que el Centro de Coordinación de Emergencias había decretado la alerta amarilla, procediéndose al cierre preventivo de parques y jardines. No obstante, no fue hasta alrededor de las 13.00 horas cuando comenzaron a notarse con mayor intensidad las primeras rachas fuertes de poniente.
El empeoramiento de las condiciones meteorológicas llevó a que, en torno a las 14:45 horas, el 112 Comunitat Valenciana comunicara el paso de la alerta por fuertes vientos a nivel naranja en el municipio.
Ante esta situación, desde el departamento de Comunicación del Ayuntamiento se informó de la suspensión de todas las actividades al aire libre, así como del cierre del Cementerio Municipal, trasladando además recomendaciones a la población para evitar daños personales.
El temporal obligó a la Policía Local de Albal y a los servicios municipales —Brigada Municipal, Centre Verd y la empresa Valoriza— a emplearse a fondo para atender las numerosas incidencias notificadas por los vecinos a través de redes sociales, canales oficiales y el teléfono municipal.
La borrasca provocó diversos daños materiales, como la caída de árboles, rotura de ramas, desprendimientos de cascotes de cornisas y la caída y desplazamiento de contenedores, sin que se registraran heridos en el municipio.
En previsión de la evolución del temporal, el alcalde de Albal, José Miguel Ferris, activó el CECOPAL Telemático para coordinar de forma eficaz las incidencias y las actuaciones de los distintos efectivos municipales.
En este sentido, el primer edil ha querido poner en valor el trabajo de la Policía Local y los servicios municipales, destacando que “la rápida actuación y la coordinación entre todos los efectivos fue clave para minimizar las consecuencias del temporal”. Ferris ha subrayado que “la profesionalidad, disponibilidad y compromiso de los equipos permitió atender con agilidad todas las incidencias y garantizar la seguridad de la ciudadanía”.
El alcalde ha remarcado además que “situaciones como la vivida ayer demuestran la importancia de contar con servicios públicos bien coordinados y preparados”, reiterando su agradecimiento a todo el personal que participó en el dispositivo de emergencia.
De cara al fin de semana, y ante las previsiones que apuntan a la continuidad de fuertes rachas de viento de entre 70 y 80 km/h, el Ayuntamiento ha comunicado que todos los efectivos municipales permanecerán en alerta. La vigilancia se extremará especialmente en Albal, donde todavía se celebran actos festivos en honor a San Blas, como la Passejà de este viernes y la Romería del domingo, con el objetivo de que se desarrollen con las máximas garantías de seguridad.
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