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La falta de espacios para la tercera edad pone en jaque a las asociaciones de jubilados de Sagunt y Port
El alcalde Darío Moreno anuncia una nueva partida presupuestaria para facilitar viajes a los jubilados
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ISAAC HERNÁNDEZ OLIVER
Actualizada el: 14/11/2025
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Una imagen de la sesión de baile organizada por la asociación La Gran Ilusión del Port de Sagunt. /EPDA
Es martes por la noche, tradicionalmente un día flojo para la hostelería saguntina, pero en la cafetería del Centro Cívico del Port de Sagunt sólo quedan libres mesas de terraza. El interior está completamente lleno con personas que han acudido a cenar primero y bailar después. Son los miembros de la asociación “La Gran Ilusión”, una agrupación de jubilados que ha negociado con la cafetería del centro un precio cerrado, de tan sólo siete euros por persona, para realizar una merienda cena y una sesión de baile en línea, una de las actividades más exitosas entre las generaciones más veteranas ya que permite disfrutar de baile en compañía, sin necesidad de tener pareja.
La iniciativa es, sin lugar a dudas, un éxito. Hoy se han reunido 111 personas, pero en la asociación son muchas más, ya se acercan a los 300. Aún aceptan miembros (la cuota de miembro no puede ser más barata, siete euros al año), pero desde la asociación saben que hay un serio peligro a sus puertas, están cerca de tocar techo y puede darse el caso en que tengan que plantearse si se establece o no un límite de asociados.
Este miedo no es exclusivo de La Gran Ilusión, la mayor parte de las asociaciones de jubilados de la ciudad tienen la misma preocupación. Hay una decena de agrupaciones de jubilados, y sólo una de ellas tiene una sede propia, la UDIP, y la tiene sólo para labores administrativas. Ni en Sagunt ni en el Port existen locales para que los jubilados, un sector cada vez más numeroso en la pirámide poblacional, puedan divertirse. Muchas asociaciones desisten de organizar actividades los fines de semana, fechas en las que muchos de los miembros de la llamada “tercera edad” no han de ocuparse de sus nietos”, por el problema de no encontrar local.
“Ves ciudades de tamaño similar a Sagunt, como Paterna y tienen, además de su CEAM, locales para la tercera edad en cada uno de sus barrios, mientras que aquí nos tenemos que apañar buscando locales grandes que tengan huecos. Hay jubilados que están usando el Casal Jove, cuando no hay nada programado, para poder celebrar alguna actividad”, quien habla es Ximo Alite, presidente de la Gran Ilusión, y alguien preocupado por una situación que limita, más de lo que parece, el esfuerzo que realizan las asociaciones por crear una oferta de actividades para los jubilados de la ciudad.
Una prueba de este problema de encontrar locales libres puede verse en el particular “sudoku” que supone el calendario de actividades de La Gran Ilusión. Los lunes por la mañana dan clases de baile en el Centro Cívico, los martes, también por la mañana mhay clase en la Casa de la Cultura de la calle Progreso y por la noche en el Centro Cívico cena y baile, los jueves de nuevo por la mañana vuelven a la Casa de la Cultura y los fines de semana no hay actividad, al menos fija, para los socios.
Esperando al CEAM
La decena de asociaciones de jubilados que existe en nuestra ciudad se han unido en esta reivindicación. Ya han mantenido una reunión con el alcalde de Sagunt para hacerle llegar su preocupación., pero el ayuntamiento parece haber fiado la solución de este problema a la conversión de la antigua Cooperativa de Altos Hornos en un centro de mayores. Sin embargo hay dudas, ya que tal y como explica Ximo Alite la nueva infraestructura, aún siendo bienvenida, difícilmente dará a la ciudad la solución que merece. “Somos una ciudad grande, tener un CEAM en el Port de Sagunt y otro en Sagunt, ya sería poco para la demanda de actividades que hay entre la gente mayor. Y al final en el CEAM si se cierra la cafetería a las cinco y a las siete el centro...pues vamos a estar en el mismo problema. La gente se ocupa de sus nietos por el día y quiere distraerse por la tarde-noche” afirma.
De momento el alcalde Moreno ha anunciado que para el año que viene el ayuntamiento dispone de 60.000 euros para subvención de viajes. Una mejora respecto a la tradicional política de otorgar ayudas de 1.000 euros a cada asociación para estas actividades, pero esta novedad también palidece comparada con la política de actividades para la tercera edad de ciudades como Mislata o Paterna. El propio Alite señala que Paterna subvenciona el 70% del coste de los viajes de la tercera edad, con excursiones a Madrid para ver Musicales o incluso la organización de cruceros, donde los jubilados solo han de pagar 400 euros para disfrutar de la experiencia.
Desde el gobierno municipal, no cabe duda, se hacen esfuerzos pero cuando uno llega a la edad de la jubilación lo último de lo que se dispone es tiempo que perder.