Semana Santa en Sagunto. / EPDA
Procesión en Llíria. / EPDALa Semana Santa transforma cada rincón de la provincia de Valencia en un escenario donde la historia, la fe y la identidad se hacen visibles. No hay una única forma de vivirla: cada comarca imprime su carácter, sus ritmos y sus símbolos. En unas, el silencio y la solemnidad marcan el paso de las procesiones; en otras, la representación de la Pasión convierte las calles en auténticos escenarios al aire libre.
Este recorrido propone un viaje a través de esos matices. Desde celebraciones con siglos de historia hasta tradiciones más recientes, la ruta dibuja un mapa en el que conviven lo espectacular y lo íntimo, lo multitudinario y lo local. Una manera de entender cómo la Semana Santa, más allá de lo religioso, sigue siendo un reflejo vivo del territorio.
Semana Santa Marinera
La Semana Santa Marinera de Valencia es una de las celebraciones más singulares de España, profundamente arraigada en los barrios del Grau, el Cabanyal y el Canyamelar. Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, hunde sus raíces al menos en el siglo XVIII, cuando los marineros encomendaban su protección a imágenes religiosas antes de salir a faenar. Hoy, más de treinta cofradías mantienen viva esta tradición hereditaria, que se transmite de generación en generación.
A diferencia de otras Semanas Santas, aquí la Pasión se vive a pie de calle y junto al mar. Destacan actos únicos como la Nit de les Capelles, cuando las imágenes se exponen en casas particulares, o las procesiones que llegan hasta la playa. El Viernes Santo y el solemne Santo Entierro concentran la emoción, mientras que el Domingo de Resurrección sorprende con un desfile lleno de color y alegría. Una celebración donde fe, identidad marinera y participación vecinal se funden en un ambiente irrepetible.
Polémica en Sagunt
La Semana Santa Saguntina, considerada una de las más antiguas de España, hunde sus raíces en 1492, cuando nació la Cofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. Desde entonces, esta celebración ha mantenido un marcado carácter histórico y ritual, con procesiones solemnes que recorren el casco antiguo y evocan siglos de tradición ininterrumpida. Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2004, destaca por su sobriedad, la indumentaria negra de los cofrades y la fuerza simbólica de actos como la Procesión del Santo Entierro.
Sin embargo, la edición de 2026 llega marcada por la polémica tras la reciente decisión de mantener la exclusión de las mujeres en una de sus principales cofradías, lo que ha abierto un intenso debate social e incluso la posible retirada de su reconocimiento turístico. Una controversia que, pese a todo, no empaña el valor patrimonial y la profunda raigambre de una de las tradiciones más longevas de la Comunitat Valenciana.
Torrent y Benetússer
La comarca de l’Horta Sud destaca por la riqueza y diversidad de sus celebraciones, con dos puntos clave: Torrent y Benetússer.
En Torrent, la Semana Santa —declarada Fiesta de Interés Turístico Autonómico— combina solemnidad y elementos únicos como la figura de la Reina del Encuentro y Àngel de la Resurrección, una tradición que se remonta al siglo XVII. Sus calles acogen una intensa agenda de procesiones, vía crucis y actos multitudinarios que culminan en el domingo de Gloria con el Encuentro entre el Cristo Resucitado y la Virgen María, uno de los momentos más simbólicos.
Por su parte, Benetússer ofrece una experiencia diferente pero complementaria, marcada por las representaciones vive de la Pasión. Desde 1949, el municipio transforma sus espacios urbanos en escenarios bíblicos, con escenas como el juicio o la crucifixión, que conviven con procesiones y actos litúrgicos. Dos formas de vivir la Semana Santa que reflejan la identidad y la fuerza cultural de l’Horta Sur.
Alboraya y Moncada
Alboraya y Moncada suponen dos propuestas singulares desde l’Horta Nord. En Alboraya, la celebración tiene raíces profundas que se remontan al menos en el siglo XVI, con referencias documentadas desde 1545. Su Semana Santa, declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial en 2018, se caracteriza por la fuerza de sus hermandades, que desde hace décadas estructuran una programación llena de procesiones y actas tradicionales. Desde la fundación de la Junta Local en 1975, la fiesta ha crecido incorporando nuevas cofradías y consolidando un tejido asociativo que mantiene viva la devoción en las calles del municipio.
Por su parte, Moncada destaca por su emblemático Misterio de la Pasión, una representación con reconocimiento turístico desde 1967 que combina teatro, patrimonio y espiritualidad. Las escenas bíblicas, que culminan con la crucifixión a la ermita de Santa Bárbara, convierten el municipio en un gran escenario al aire libre, ofreciendo una experiencia inmersiva que finaliza con la procesión del Santo Entierro.
Llíria, siglos de tradición
En Llíria, capital del Camp de Túria, la Semana Santa hunde sus raíces en la época medieval, con referencias que se remontan al siglo XV. Hoy, esta tradición se mantiene viva gracias a la labor de tres cofradías históricas: la de la Sangre de Jesucristo, fundada en el siglo XVI y considerada una de las más antiguas de la Comunitat Valenciana; la de la Virgen de los Dolores, creada en 1768; y la de la Oración de Jesús en el Huerto y el Santo Cáliz, de origen más reciente.
Las celebraciones se extienden desde el Viernes de Dolores hasta el Sábado Santo, con especial intensidad en las procesiones del Miércoles, Jueves y Viernes Santo. Entre las imágenes más destacadas figura el Cristo de la Sangre, cuya cabeza data del siglo XVIII, símbolo de una tradición que combina historia, devoción y patrimonio en el corazón de la comarca.
Los encapuchados en Xàtiva
De las tres comarcas —La Costera, La Vall de Albaida y La Canal de Navarrés— destaca especialmente La Costera, con la Semana Santa de Xàtiva, donde las calles se llenan de devoción, historia y arte.La festividad setabense es una de las más antiguas y relevantes de la Comunitat Valenciana, declarada Fiesta de Interés Turístico Autonómico, con procesiones solemnes, valiosas imágenes y música tradicional. Entre los actos más conocidos se encuentra la procesión de los encapuchados, donde todos los penitentes desfilan descalzos arrastrando cadenas en los pies, y algunos llevan cruces de gran tamaño sobre los hombros, mostrando humildad y penitencia.
La procesión larga recorre varios puntos de la ciudad con centenares de cofrades, mientras que la tradicional tamborada cautiva las calles con el repique de tambores y timbales. El Encuentro de Resurrección culmina el domingo de Pascua con el encuentro de Cristo Resucitado con la Virgen María. Otros actos relevantes incluyen vía crucis públicos y traslados procesionales de la Camilla, mostrando la riqueza cultural y espiritual de Xàtiva. En la Vall d’Albaida y la Canal de Navarrés, la Semana Santa es más local, con procesiones y rituales que mantienen viva la devoción y complementan el patrimonio religioso de la zona.
Representación en Benetússer. / EPDA
Una procesión en Valencia. / EPDA
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