Imagen de la inauguración. /EPDALlíria ha dado inicio a la conmemoración del 700 aniversario del Real Monasterio de San Miguel con un acto celebrado en la basílica de la Asunción, impulsado por la Hermandad de San Miguel y el Ayuntamiento de la localidad.
La apertura contó con la participación del alcalde, Paco Gorrea; la vicepresidenta segunda de la Diputación de Valencia, Reme Mazzolari; el rector de la basílica y prior de la Hermandad, Miguel Ángel Castellano; y el presidente de la entidad religiosa, Miguel Alcocer. La jornada estuvo acompañada por la actuación de la Orquesta de Cámara “Llíria City of Music”.
Un símbolo histórico y emocional para la ciudad
Durante su intervención, el alcalde destacó la relevancia del enclave para el municipio: “San Miguel es historia viva de nuestro pueblo, ya que se trata de uno de los edificios más emblemáticos y estimados por los lirianos y lirianas, y al que estamos profundamente vinculados por su importancia histórica, devoción religiosa y tradición festiva”.
Asimismo, agradeció la labor de quienes han garantizado su conservación a lo largo del tiempo, con una mención especial a la Hermandad de San Miguel, actualmente responsable de su mantenimiento.
“no es una conmemoración solo del pasado, sino una oportunidad para mirar al futuro con orgullo, porque tenemos el deber de continuar protegiendo este legado y transmitirlo a las generaciones futuras”, añadió.
Conferencias, música y rutas guiadas
El programa de actividades continuará durante el mes de mayo con un ciclo de conferencias sobre el monasterio los días 2, 5 y 7 a las 19.30 horas en la basílica.
Además, el 10 de mayo tendrá lugar el concierto “Sant Miquel de Maig”, a cargo de la Orquesta de Plectro “El Micalet”, también en el mismo templo.
Por su parte, Visit Llíria organizará la “Ruta de les Ermites”, un itinerario guiado entre Santa Bárbara y San Miguel que se celebrará todos los sábados de mayo a partir del día 9.
Siete siglos de historia en el Tossal de Sant Miquel
El Real Monasterio de San Miguel, situado en lo alto del Tossal de Sant Miquel, fue fundado en 1326 por el rey de Aragón Jaime II, conocido como “El Justo”, como un ermitorio para beatas dedicado a la oración y dependiente del poder civil.
Durante más de cinco siglos funcionó como beaterio hasta que en 1895 pasó a constituirse como orden canónica. A lo largo del tiempo, distintas comunidades religiosas ocuparon el monasterio hasta que en 2001 su gestión fue asumida por la Hermandad de San Miguel.
El conjunto está declarado Bien de Interés Cultural desde 1983. Su iglesia, de estilo neoclásico y construida en el siglo XVIII, alberga elementos artísticos destacados como los frescos del pintor José Vergara, una tabla del siglo XV de Vicent Masip —padre de Juan de Juanes— y una escultura del arcángel San Miguel realizada en 1939 por el escultor Ponsoda Bravo.
Con esta efeméride, Llíria pone en valor uno de sus principales símbolos patrimoniales, reforzando su identidad histórica y cultural.
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