La planta de regasificación de Sagunto celebra dos décadas de funcionamiento consolidada como una de las infraestructuras energéticas más relevantes del arco mediterráneo y un enclave decisivo para garantizar el suministro gasista tanto en la Comunitat Valenciana como en el conjunto del país.
Desde su entrada en operación comercial el 1 de abril de 2006, la instalación ha recibido un total de 1.046 buques metaneros y ha descargado más de 50,2 millones de toneladas de gas natural licuado (GNL), un volumen que equivale a 765.971 gigavatios hora de energía. De esa cifra, más de 648.113 GWh han sido inyectados a la red de transporte gasista, reforzando la estabilidad del sistema y su capacidad de respuesta ante picos de demanda.
Dos décadas garantizando energía a la Comunitat Valenciana
La infraestructura, gestionada por Saggas, ha desempeñado un papel especialmente relevante en una comunidad con una elevada demanda industrial y energética. A lo largo de estos veinte años también ha distribuido 2,18 millones de toneladas de GNL mediante 113.775 camiones cisterna destinados a usos industriales, movilidad y otros segmentos de consumo.
Además, desde que en 2013 comenzó la actividad de carga de gas natural licuado en buques, la planta ha completado 133 operaciones de suministro marítimo con un trasiego superior a los cuatro millones de toneladas.
Actualmente, sus cuatro tanques permiten almacenar hasta 600.000 metros cúbicos de GNL y cuenta con una capacidad de regasificación de un millón de metros cúbicos por hora, lo que permitiría atender cerca del 30,73% de la demanda gasista nacional estimada para 2025.
Apuesta por el bioGNL y los combustibles renovables
Uno de los avances más recientes de la planta ha sido la incorporación en 2025 del servicio de carga de bioGNL, un combustible de origen renovable cuya trazabilidad puede certificarse para suministros a barcos y cisternas.
Para ello, Saggas ha obtenido la certificación ISCC EU, un sello internacional que acredita la sostenibilidad y el control verificable de biocombustibles a lo largo de toda la cadena de valor.
Este paso sitúa a la instalación dentro de la estrategia de adaptación del sector gasista hacia modelos energéticos más sostenibles y compatibles con la reducción de emisiones.
Reconocimientos ambientales y objetivo de cero accidentes
Junto a la producción energética, la planta mantiene una política centrada en la seguridad operativa y la sostenibilidad ambiental. En 2009 se convirtió en la primera planta de regasificación de España en adherirse voluntariamente al sistema europeo EMAS de gestión y auditoría medioambiental, una certificación que conserva sin interrupción desde entonces.
Además, Saggas figura entre las primeras 62 compañías del mundo adheridas al programa internacional Oil and Gas Methane Partnership 2.0, impulsado por Naciones Unidas para reducir las emisiones de metano en el sector energético.
Dentro de este marco, la empresa ha recibido por quinto año consecutivo la calificación “Gold Standard” por su plan de reducción de emisiones, con el objetivo de rebajar un 45% las emisiones de metano en 2025 respecto a los niveles de 2015.
Infraestructura clave en el Mediterráneo
Participada por Enagás Transporte, Osaka Gas UK y Oman Oil Holdings Spain, la planta de Sagunto se beneficia de una ubicación estratégica por su proximidad a países productores de África y Oriente Medio, así como por su conexión directa con el sistema energético peninsular.
A ello se suma la certificación anual de su huella de carbono y el impulso de varios proyectos de reforestación y compensación ambiental, uno de los cuales ha sido finalista en los premios internacionales LIFE Awards 2026 en la categoría Climate Action.
Con veinte años de actividad a sus espaldas, la regasificadora saguntina afronta ahora una nueva etapa marcada por la diversificación de servicios y su adaptación a los desafíos de la transición energética.