Mª Ángeles y Luis junto a su hijo Luis Xavier durante una entrevista. /À PUNTEl pequeño núcleo de La Pobleta, en el término municipal de Andilla, vuelve a escuchar el llanto de un recién nacido casi 30 años después. El nacimiento de Luis Xavier ha supuesto una auténtica revolución para esta aldea de la comarca de La Serranía, donde residen apenas una veintena de vecinos.
La noticia, adelantada por À Punt, ha sido recibida con alegría por todo el municipio, que ve en este nacimiento mucho más que una buena noticia familiar: un rayo de esperanza frente a la pérdida de población que afecta a numerosos pueblos del interior valenciano.
Un nacimiento que transforma el pueblo
La llegada del bebé ha cambiado la vida cotidiana de La Pobleta, donde hacía casi tres décadas que no se producía un nacimiento. El alcalde, Federico Burgos, lo resume con claridad: “en el pueblo nos faltan bebés”, una afirmación que refleja la realidad demográfica de este tipo de núcleos rurales.
Lejos de pasar desapercibido, el nacimiento se ha convertido en un acontecimiento de todos. Vecinos y vecinas se han volcado con la familia, generando un ambiente de apoyo que ha sorprendido incluso a los propios padres: “todo nos lo ha regalado la gente del pueblo: ropa, coche, silla… de todo”, explica la madre, Mª Ángeles, agradecida por la acogida.
De la distancia inicial al arraigo
Los padres del pequeño, Mª Ángeles y Luis, son de origen venezolano y llegaron a La Pobleta hace aproximadamente un año para hacerse cargo del bar municipal.
Según relatan, los primeros meses estuvieron marcados por cierta distancia con el vecindario. Sin embargo, con el paso del tiempo, la relación fue estrechándose hasta convertirse en un vínculo cercano: “al principio un poco distantes, pero luego se acogen a uno con mucho cariño, todos los vecinos, de verdad”, asegura el padre.
Un símbolo frente a la despoblación
En un núcleo que apenas supera la veintena de habitantes, la llegada de este bebé se ha convertido en símbolo de futuro en un contexto marcado por el envejecimiento y la falta de relevo generacional.
La posibilidad de que la familia crezca aún más, con la instalación de los cinco hijos que tiene la pareja de relaciones anteriores, abre además una puerta a la esperanza para La Pobleta, que podría ver incrementada su población en los próximos años.
Mientras tanto, el pequeño Luis Xavier ya se ha convertido en el centro de todas las miradas en este rincón de La Serranía.
Comparte la noticia