Un gran número de personas aguarda ante la Iglesia de Nuestra Señora de Fátima de Sueca durante el funeral de Alex, el menor fallecido el pasado sábado. EFE/Manuel Bruque
Vecinos, amigos y familiares de Álex, el niño de 13 años asesinado el pasado sábado en Sueca, entre los que se encontraban sus compañeros de instituto y del club de fútbol en el que jugaba, han despedido esta tarde al pequeño con grandes muestras de dolor y de rabia.
El funeral se ha celebrado las 16:00 horas en la iglesia Nuestra Señora de Fátima del municipio, donde media hora antes vecinos y allegados de la familia hacían cola para acceder a parroquia, ubicada junto a la escuela en la que estudiaba el menor.
En su interior se ha habilitado una pequeña capilla ardiente, con numerosas coronas de flores, a la que solo han podido acceder los familiares más directos.
Policía Local y Cruz Roja han desplegado un dispositivo en el exterior de la iglesia y se ha vallado el acceso a la misma para controlar la llegada de las numerosas personas que han acudido a la misa y funeral para despedir al menor y arropar a su familia.
Ante la gran afluencia de asistentes, se ha dado prioridad en el acceso al interior de la parroquia a los amigos y compañeros del instituto y del equipo de fútbol en el que jugaba el menor. Mientras, en el exterior, centenares de vecinos han seguido la ceremonia en silencio.
Una hora después, el coche fúnebre ha trasladado el féretro al cementerio, escoltado por varios coches de la Policía Local.
Pintadas en la casa del detenido por el crimen
Los dos niños jugaban en la vivienda del detenido cuando éste, sin motivo aparente, agredió al menor al parecer con un cuchillo.
El juez de la plaza número cuatro de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sueca tomó ayer declaración al detenido y acordó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza por un presunto delito de asesinato.
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