En
la naturaleza, todo cumple una función imprescindible y lo más pequeño tiene un
valor enorme en el equilibrio de la biodiversidad. Con el objetivo de divulgar y
conservar esta riqueza de nuestro planeta, BIOPARC Valencia presenta una
nueva instalación que permite observar, como nunca antes, la vida interior de un hormiguero . Ubicado en la zona que recrea la Cueva de
Kitum, este recinto único en el mundo ofrece la oportunidad de
contemplar el funcionamiento de una colonia de una especie de este insecto con
impresionantes caracterÃsticas. La hormiga gigante moteada (Camponotus
maculatus) caza, defiende agresivamente con soldados que muerden, proyectan
ácido fórmico y superan en tamaño a la reina, el crecimiento de la colonia es
extraordinariamente rápido y operan quirúrgicamente para realizar amputaciones
de extremidades dañadas.
Las
personas que visitan BIOPARC pueden ver las galerÃas que unen
las distintas cámaras especializadas según su finalidad, sea la puesta,
depósito de desechos o almacenamiento de alimento. El novedoso diseño y
construcción de este hormiguero que en su hábitat permanecerÃa oculto bajo
tierra, se ha llevado a cabo en colaboración con Anthouse, para mirar la
actividad de las obreras, las soldados e incluso también a la reina. El montaje
es exclusivo, adaptado a las condiciones del espacio y pensado para ofrecer
la mejor visión posible, manteniendo a la vez un entorno controlado para el bienestar
y el correcto desarrollo de la colonia (humedad estable, luz tenue y
estructura de gran tamaño).
También
conocida como hormiga carpintera, esta especie africana es de las más
grandes que existen y su carácter es extremadamente dominante. Su
organización social y proceder resultan especialmente llamativos: la defensa
del nido es masiva y coordinada, y sus soldados pueden protagonizar
auténticos duelos territoriales. Además, aunque se trata de una colonia joven,
su crecimiento es muy rápido: puede alcanzar 10.000 individuos en menos de dos
años y, en la madurez, llegar hasta 50.000, con una sola reina.
Pero
si hay un dato que sitúa a la Camponotus maculatus como un caso de insólito
interés es su sorprendente comportamiento "médico", muy poco documentado
cientÃficamente en hormigas. Las obreras detectan lesiones en sus compañeras,
realizan un protocolo de higienización para evitar infecciones y, si el
deterioro compromete la supervivencia, pueden amputar desde la base para prevenir
necrosis, continuando después con una limpieza exhaustiva. Esta capacidad
de cercenar cuidadosamente extremidades heridas las convierte en
hormigas "cirujanas". En lo referente a la alimentación, esta hormiga no solo
se nutre de néctar; también presenta un marcado instinto depredador, por
lo que en BIOPARC se le facilita una dieta variada que incluye presas
como grillos, cucarachas y moscas.