La Guardia Civil propone para sanción un establecimiento que operaba como almacén y desguace clandestino en un municipio de la Ribera Alta. IncumplÃa numerosos reglamentos y leyes medioambientales, por lo que se solicitó al Ayuntamiento de la localidad que cesara la actividad.
La actuación comenzó el pasado 28 de febrero, tras recibir la voz de alerta de un vecino, que informo de una actividad de transportes y almacenaje de residuos peligrosos en una nave de un polÃgono industrial en la Ribera Alta.
Los agentes acudieron y comprobaron cómo salÃa de la nave un tractocamión y un semirremolque. Se pudo verificar que la empresa de transportes estaba constituida en RumanÃa, pero que no lo estaba en nuestro paÃs.
Tras una inspección más profunda, los guardias civiles solicitaron el apoyo de una patrulla del SEPRONA para la evaluación de las posibles infracciones medioambientales que se podrÃan estar cometiendo. Se le requirió al responsable de la empresa, un hombre rumano de 26 años, la documentación y que acreditara las situaciones que pudieran ser irregulares observadas.
Se pudo comprobar que existÃan grandes recipientes que contenÃan
disolventes altamente corrosivos e inflamables que no tenÃan las medidas
de almacenaje requeridos, ni estaban ubicados en los lugares pertinentes.
Además, no habÃa extintores ni medios de extinción de incendios ni mecanismos o medios para evitar el derrame de la sustancia o controlarlo
en caso de producirse.
También le fueron requeridas al gerente las licencias, seguros y resto de
documentación que acreditara la legalidad del negocio y las medidas
legales exigibles. Hasta el momento no se han aportado estos
documentos, suponiendo una infracción muy grave.
Además, se comprobó que existÃan neumáticos en el interior de la nave al
final de su vida útil y que tampoco cumplÃan con las medidas de
almacenaje y gestión de neumáticos al final de su vida útil. También se encontraron dos vehÃculos desguazados no descontaminados con
matrÃcula extranjera que fueron encontrados en la nave.
Por todo ello se levantaron las correspondientes actas de denuncia a la
Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio y al
Ayuntamiento de la localidad.
La investigación ha sido llevada a cabo por agentes del Puesto Principal
de Carlet y de la Patrulla del SEPRONA de Alzira.