La Guardia Civil ha denunciado en Carlet a un hombre como propietario de cuatro gallos presuntamente utilizados en peleas clandestinas, tras comprobar que los animales presentaban múltiples lesiones y signos evidentes de maltrato.
Interceptado tras una pelea ilegal
La actuación tuvo lugar la noche del 29 de marzo, cuando una patrulla dio el alto a un vehículo que desprendía un fuerte olor. En el registro, los agentes localizaron dos gallos en el maletero y otros dos en el asiento trasero, todos ellos con heridas compatibles con su uso en combates.
El propietario reconoció que "venía de un encuentro entre gallos" celebrado en la localidad.
Animales con lesiones y sin documentación
Los agentes constataron que los gallos presentaban tanto heridas derivadas de los combates como señales de manipulación previa, como la incrustación de materiales rígidos en los espolones. Además, el dueño no pudo acreditar el origen legal de los animales ni contaba con la identificación obligatoria en dos de ellos.
Propuesta de sanción y decomiso
Ante estos hechos, se informó al propietario de que los animales quedarían a disposición judicial y de que sería propuesto para sanción por varias infracciones relacionadas con la normativa de protección y bienestar animal, incluyendo la provocación de peleas, mutilaciones y el uso de productos químicos.
Asimismo, los agentes intervinieron una sustancia medicamentosa destinada a aumentar la excitación de los animales, lo que fue puesto en conocimiento de la Subdelegación del Gobierno.
La investigación ha sido desarrollada por efectivos del Puesto Principal de Carlet.