En l'Albufera no solo se pesca: se hereda una forma de vida. Cada red lanzada al agua lleva detrás generaciones de conocimiento, paciencia y respeto por un ecosistema riquÃsimo y que no existe igual en otro lugar. Ahora, quienes viven de ese oficio quieren algo más que tradición. Buscan
garantÃas de futuro.
La Comunidad de Pescadores de El Palmar ha dado esta semana un paso importante en esa dirección tras mantener una reunión con responsables de la Dirección General de Pesca y de Medio Natural de la Generalitat Valenciana. Un encuentro que, según ambas partes, ha sido "constructivo" y que abre la puerta a un cambio largamente esperado: el
reconocimiento legal especÃfico de la pesca artesanal en el lago
.
Sobre la mesa, una petición clara.
Adaptar la normativa
actual para reflejar la singularidad de esta actividad es lo que se persigue. Los pescadores reclaman que su trabajo sea reconocido como una modalidad profesional propia dentro de las aguas continentales de l'Albufera, algo que permitirÃa proteger mejor un oficio que no encaja en los marcos legales tradicionales.
El momento no es casual. El próximo 30 de marzo, Les Corts debatirán una modificación de la
Ley de pesca sostenible
, una oportunidad que el sector considera clave para introducir este reconocimiento.
Pero la reivindicación va más allá de lo económico. En El Palmar, la pesca es también cultura y territorio. Es el sustento de muchas familias, pero también un sistema de gestión comunal con siglos de historia,
uno de los más antiguos de Europa
. Y, sobre todo, una pieza fundamental en el equilibrio del lago.
"No solo extraen recursos, cuidan el entorno"
"Los pescadores no solo extraen recursos, cuidan el entorno", defienden desde la comunidad. Su trabajo contribuye al control de especies invasoras, al seguimiento del estado del agua y a la conservación de un espacio natural de enorme valor.
Este papel cobra aún más importancia en un momento clave: la
candidatura de l'Albufera como Reserva de la Biosfera
. Un reconocimiento internacional que exige proteger precisamente aquello que los pescadores llevan siglos haciendo: aprovechar los recursos sin poner en riesgo el futuro.