El Real Monasterio de San Miguel de los Reyes abrió sus puertas para acoger uno de los actos más esperados del calendario cultural y festivo: la exaltación de la Reina de la Huerta de Valencia 2026, EstefanÃa Marchante, que organiza la Associació Cultural l'Horta, entre otras entidades relacionadas con la cultura y el campo.
EstefanÃa lució radiante el tradicional traje de labradora valenciana en color azul celeste, confeccionado con el dibujo "L'Horta", una tela llena de historia y simbolismo, elegida especialmente para esta ocasión tan especial.
El acto comenzó con el desfile de la Corte y de la Reina de la Huerta de Valencia 2025, Merche Esplugues, seguidas por las Reinas de Jérica en representación de Castellón y la Bellea del Foc de San Juan como embajadora de la provincia de Alicante.
La solemne música de la prestigiosa Banda de Benicalap, con medio centenar de músicos, y las voces del Coro del Forn d'Alcedo -que recientemente sufrió los efectos de la dana- llenaron el monasterio de emoción y valencianÃa. Se interpretaron piezas tan emblemáticas como la zarzuela La Llauradora, recuperada por la Asociación Cultural L'Horta, y una versión revalencianizada de La Malaguenya de Barxeta, además del pasodoble Amparito Roca en homenaje a su centenario.
Con la música de la Muixeranga como fondo y la voz del presentador Ricardo, se realizó un sentido reconocimiento a nuestro patrimonio e identidad. En ese momento tan emotivo, EstefanÃa Marchante recibió de manos del presidente de L'Horta, Manuel GarcÃa Pardo, la banda y la joya que la acreditan como máxima embajadora de la huerta valenciana, de nuestra cultura y de nuestras raÃces.
Las palabras de la mantenedora, MarÃa Pastor GarcÃa, guÃa en ParÃs y Fallera Mayor de la Casa de Valencia en la capital francesa, emocionaron tanto a EstefanÃa como a todo el público asistente.
Para culminar el acto, gremios, juntas locales, fallas y fiestas de todo el Reino de Valencia, asà como representaciones de otras regiones y paÃses, ofrecieron a la nueva Reina una ofrenda de pleitesÃa como muestra de afecto, hermandad y orgullo valenciano.