El Bioparc de Valencia ha acogido el nacimiento de los primeros polluelos de lechuza común (Tyto alba) dentro del programa de conservación puesto en marcha para reintroducir esta especie, considerada como 'vulnerable' a la extinción, en el área periurbana de Valencia.
El parque valenciano habilitó unas instalaciones especÃficamente diseñadas para albergar hasta cinco parejas de esta ave e iniciar la crÃa controlada bajo cuidado humano, a través del convenio con la Conselleria de Medio Ambiente para la conservación de la fauna autóctona de la Comunitat Valenciana.
Las parejas de esta especie pusieron huevos, que ya han comenzado a eclosionar, han destacado desde el Bioparc en un comunicado remitido este martes, coincidiendo con el DÃa Mundial de la Vida Silvestre.
Han destacado que estos animales "no deben acusar impronta humana", por lo que la inspección de este proceso se realiza mediante varias cámaras en cada uno de los habitáculos de las parejas, para examinar tanto el nido como el resto del espacio.
De esta forma, el personal del Bioparc ha podido confirmar que los progenitores están atendiendo correctamente las puestas y alimentando a los polluelos que van naciendo, y el contacto con las personas está totalmente limitado y únicamente se interviene por cuestiones veterinarias.
La lechuza común está declarada 'vulnerable' a la extinción en el Catálogo Valenciano de Especies de Fauna Amenazada, por lo que el objetivo final es la reintroducción en zonas periurbanas de Valencia, todo ello en el marco del Convenio para recuperar la fauna autóctona constituido por la Fundación Bioparc y la Conselleria de Medio ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación.
Todas estas especies, han destacado desde el zoológico valenciano, cumplen una función vital en el equilibrio de los ecosistemas y, en este caso concreto, en el control de plagas de roedores, ya que una sola lechuza caza alrededor de 1.000 roedores al año y una pareja con un solo polluelo podrÃa alimentarse anualmente de unos 3.000 roedores.