El Ayuntamiento de Riba-roja de Túria cierra 2025 con un
superávit de 4,5 millones de euros
, unas cuentas marcadas por la reconstrucción tras la dana de 2024 y que permitirán movilizar hasta
3,3 millones en inversiones públicas
durante este año.
El equipo de gobierno del PSPV ha dado cuenta en el pleno municipal de la liquidación del presupuesto del pasado ejercicio, en el que el consistorio registró
58,1 millones de euros
en derechos reconocidos netos frente a
40,3 millones en obligaciones reconocidas
, lo que arroja un resultado presupuestario de 17,8 millones de euros.
Tras los ajustes técnicos derivados de desviaciones de financiación, el resultado final se ha situado en un superávit de 4,5 millones de euros.
Este saldo positivo permitirá incorporar
3,3 millones de euros del remanente
a nuevas inversiones municipales previstas para 2026, según ha informado el consistorio.
Impacto de la dana de 2024
Las cuentas de 2025 estuvieron condicionadas por las actuaciones de reconstrucción tras la dana del 29 de octubre de 2024, que afectó a unos
6 millones de metros cuadrados
en zonas industriales y residenciales como la Reva, l'Oliveral, Els Pous o València la Vella, entre otras.
El consistorio destaca que estas actuaciones se financiaron mediante recursos propios y subvenciones del Gobierno de España y de la Generalitat.
Estabilidad financiera y deuda controlada
Los informes técnicos señalan que el Ayuntamiento cumple con todas las reglas fiscales de estabilidad presupuestaria, con una
capacidad de financiación de 17 millones de euros
.
También se cumple la regla de gasto y la deuda pública se mantiene en niveles sostenibles, con un 31,62% de capital vivo sobre ingresos corrientes, muy por debajo del límite legal del 110%. Además, el ahorro neto municipal se sitúa en 2,4 millones de euros.
El alcalde de Riba-roja de Túria, Robert Raga, ha subrayado que los resultados "certifican la buena labor realizada en un año especialmente complejo por las tareas de reconstrucción tras la dana".