La ciudad de Valencia se prepara para la llegada de una intensa ola de frío que se dejará notar especialmente durante la noche de Reyes. Ante esta previsión meteorológica, el Ayuntamiento ha activado un dispositivo especial de atención a las personas sin hogar, con el objetivo de garantizar alojamiento, abrigo y atención básica durante los días de temperaturas más extremas.
El operativo, coordinado por la Concejalía de Servicios Sociales y Mayores junto a la Policía Local, cuenta con la colaboración de entidades sociales como Cruz Roja, Casa Caridad y la Fundación Salud y Comunidad. En total, los servicios municipales disponen de cerca de 600 plazas de alojamiento a lo largo de todo el año gracias a los convenios vigentes con estas organizaciones. No obstante, en situaciones de urgencia, la capacidad puede ampliarse hasta el millar mediante la reserva de habitaciones en hostales y albergues.
La coordinación general recae en la Sección de Atención Social a la Exclusión, encargada de la valoración de los casos y la gestión de los recursos de alojamiento. Por su parte, el Centro Integral de Seguridad y Emergencias (CISE) de la Policía Local asume la coordinación logística y la atención de avisos a través del teléfono 092, con el apoyo de distintas unidades policiales.
Durante la campaña de frío permanecerán abiertos cinco centros de acogida nocturna repartidos por distintos barrios de la ciudad. Estos recursos ofrecen cobijo, cena y desayuno, ropa de abrigo, material de higiene personal, duchas y servicio de lavandería. Entre ellos se encuentra el Centre el Refugi, en Patraix, gestionado por la Fundación Salud y Comunidad; varios Centros de Atención a Emergencias Sociales (CAES) atendidos por Cruz Roja en L'Olivereta, Benimaclet y Ciutat Vella; y el CAES Doctor Sanchis Bergón, junto al paseo de la Petxina, gestionado por Casa Caridad.
En caso de que se complete la ocupación de estos recursos, el Servicio de Atención a Urgencias Sociales (SAUS) podrá activar alojamiento adicional en hostales. Además, el Ayuntamiento contempla la distribución de mantas y sacos de dormir para aquellas personas que rechacen acudir a los albergues, una labor que realizarán principalmente la Policía Local y el propio SAUS.
La intervención no se limita a la atención nocturna. Tras el alojamiento de emergencia, los equipos municipales contactarán con las personas atendidas para estudiar su situación y ofrecer alternativas de alojamiento más estables y una intervención social especializada.
El Área de Bienestar Social ha establecido inicialmente este operativo para los meses de enero y febrero de 2026, aunque podrá activarse en cualquier momento en función de las alertas meteorológicas. Durante la campaña, los recursos de acogida y los servicios de emergencia social mantendrán su actividad diaria, reforzando así la red de protección para las personas más vulnerables frente al frío.