Foto de archivo de Cristina Mora. / EPDA
La alcaldesa de Quart, Cristina Mora, ha iniciado una auténtica cruzada contra la juventud y su participación en la política municipal. En apenas una semana, dos decisiones graves y significativas dejan en evidencia su estrategia de exclusión y silenciamiento de las nuevas generaciones.
Primero fue la destitución del concejal Fran Hidalgo de la Junta de Gobierno. Ahora, la alcaldesa culmina esta ofensiva con el despido de Alejandro Portero, joven asesor del Grupo Socialista. No se trata de hechos aislados ni de decisiones técnicas: es una purga política que aparta deliberadamente a jóvenes preparados, comprometidos y con ideas propias.
La juventud no tiene cabida en el entorno político de Cristina Mora. Su modelo de gobierno rehúye la participación, teme la renovación y bloquea cualquier voz joven que cuestione el inmovilismo actual. En lugar de abrir espacios de diálogo y futuro, la alcaldesa opta por asfixiar la implicación juvenil y cerrar la puerta a una generación que reclama ser escuchada.
Estas decisiones suponen un grave retroceso democrático para Quart. Excluir a los jóvenes de la política no solo empobrece el debate público, sino que condena al municipio a un presente sin visión y a un futuro sin oportunidades.
"La juventud de Quart no puede ni debe ser silenciada".
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