Manifestación contra la instalación de la macroplanta de biometano en Llíria este sábado. /ASOCIACIÓN CIUDADANA CAMP DE TÚRIA Y LA SERRANÍAVecinos y vecinas del Camp de Túria se han manifestado este sábado en la capital de la comarca,
Llíria, en contra de la instalación de una
macroplanta de biometano en el término municipal, por los riesgos ambientales y para la salud del proyecto.
La Asociación Ciudadana Camp de Túria y La Serranía, convocante de la marcha, denuncia la falta de participación pública en el proyecto impulsado por tres grandes empresas y exige que se ubique lejos de zonas habitadas.
En la manifestación, han participado vecinos y vecinas de los municipios colindantes afectados por la cercanía de la planta, como son Casinos y Domeño. El propio alcalde de Casinos, Miguel Navarré, ha estado presente en la marcha, y advierte que la construcción de esta infraestructura "es una amenaza para el territorio y para la salud".
Navarré denuncia además que ni Casinos ni Domeño han sido considerados municipios afectados dentro del procedimiento administrativo. "No hemos participado oficialmente en ninguna fase del proyecto, ni tampoco las urbanizaciones próximas a la planta. Esto no es una auténtica participación pública", lamenta.
El proyecto, según detalla el alcalde, ha recibido la compatibilidad urbanística de Llíria y varios permisos de la Generalitat, como la Declaración de Interés Comunitario y la Autorización Ambiental Integrada, pero sin contar con informes conjuntos ni estudios compartidos con los municipios vecinos. Navarré critica que no existen estudios de dispersión de olores ni análisis hidrogeológicos conjuntos, a pesar de que en otras plantas de España y Europa "se han registrado escapes de gases y emisiones nocivas hasta en un 30% de los casos".
"Hablamos de una planta capaz de procesar hasta 192.000 toneladas de residuos el año, casi el doble que la de Noez, en Toledo, donde los vecinos sufren olores insoportables, gases irritantes y problemas respiratorios", advierte Navarré.
Además, el alcalde de Casinos alerta del impacto que tendría el tráfico de miles de camiones por la CV-35, atravesando zonas urbanas y rurales de la comarca. "No se puede hablar de sostenibilidad cuando se pone en riesgo la calidad de vida de las personas", asegura.
El Ayuntamiento de Llíria defiende su seguridad
El Ayuntamiento de Llíria defiende la seguridad, legalidad y sostenibilidad del proyecto de planta de biogás proyectada en el término municipal, frente a las informaciones que califica de "falsas y alarmistas". El consistorio edetano insiste en que se trata de un proyecto "seguro, autorizado por Conselleria y alineado con los objetivos de energía sostenible y con garantías medioambientales".
Según explica el Ayuntamiento, la autorización de la planta depende de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio, administración competente en la materia. El consistorio únicamente tramita la licencia de obras, una vez concedidas la Declaración de Interés Comunitario (DIC), la Evaluación de Impacto Ambiental y la Autorización Ambiental Integrada.
El proyecto cuenta con informes favorables de diferentes organismos sectoriales, como la Dirección General de Patrimonio Cultural, la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), PATRICOVA y la Agencia Valenciana de Protección Atmosférica, entre otros departamentos autonómicos encargados de evaluar los posibles efectos sobre el territorio, el agua, el aire, los riesgos industriales o los residuos. Todos los documentos forman parte del expediente autonómico y están disponibles para su consulta pública.
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