Juan Romero, nuevo alcalde de Marines, durante la entrevista. /JAIME SORIANOEl relevo en la
alcaldía de Marines abre una nueva etapa política en el municipio del Camp de Túria. Por primera vez, un representante de
Compromís asume la vara de mando tras
más de dos décadas con Lola Celda al frente del Consistorio.
Juan Romero encara este tramo final de legislatura con un mensaje claro: será un mandato breve, pero basado en la
continuidad del pacto progresista con el PSPV. Habla de reto compartido, de trabajo en equipo y de culminar los proyectos ya en marcha, en un contexto político que considera especialmente exigente para la izquierda.
—Llega a la alcaldía de Marines tras más de 20 años con Lola Celda al frente. ¿Qué significa eso para usted?
—Para mí es un poco continuidad, porque el equipo de gobierno sigue estando integrado por el Partido Socialista y Compromís, en este caso. Para mí es un reto, porque desde Compromís siempre hemos estado apoyando a los gobiernos progresistas que ha habido en este municipio. Ha habido un par de etapas en las que planteamos tener este cargo de responsabilidad compartido o sin compartir. Hace mucho tiempo ya de eso. En aquellos momentos cedimos por el interés de los gobiernos de izquierdas y apoyamos, desde el gobierno, al Partido Socialista, aunque luego ya lo hemos apoyado desde la oposición responsable. Creíamos que era un momento en que podríamos aportar algo nuevo —aunque no tan nuevo, porque tampoco son muy diferentes las políticas que vamos a poder desarrollar—, pero creíamos que era importante que Compromís, por un tiempo, aunque sea corto, asumiera este cargo de responsabilidad y gestionara la alcaldía del municipio.
—Además, lo hace siendo el único edil de Compromís. ¿Cómo se gobierna cuando no tienes detrás un grupo municipal propio detrás?
—Sí que tengo un grupo detrás, aunque no sean de mi mismo partido, pero tenemos un acuerdo y eso es a lo que nos estamos ciñendo desde que empezamos la legislatura, y ahora va a seguir igual. Yo no me siento solo. Esto no es un cargo presidencialista o nominalista en el que el alcalde lo decide todo. Aquí es un equipo de gobierno en el que yo soy uno más. No va a cambiar en eso.
—¿Cómo ha sido la relación con los socialistas durante esta legislatura?
—Ha sido muy buena durante estos tres años largos que llevamos y espero que siga siendo así. Estoy seguro de que va a seguir siendo así, porque nos interesa llegar al final de legislatura con el trabajo hecho y bien hecho.
—¿Qué pidió Compromís al PSPV, más allá del cargo, para formalizar el acuerdo, que además fue in extremis antes de la investidura?
—Básicamente, cumplir los programas electorales en todo aquello que más o menos compartíamos, y en aquello que no, intentar también llevarlo adelante. Nosotros insistimos mucho en la relación con nuestros pueblos vecinos, Gátova y Olocau, que están dentro de la Sierra Calderona y tienen unas problemáticas parecidas. Sobre todo con Olocau, con el que tenemos un bien patrimonial común, que es el Castillo del Real, e intentar que haya una mayor relación en ese terreno, porque hasta esta legislatura no la había habido, y estamos trabajando para que eso ocurra. También estaban las infraestructuras en el polideportivo, que se están ejecutando.
—¿Había alguna línea roja?
—No, nosotros en principio no solemos poner líneas rojas. La negociación fue dura por temas relacionados con la alcaldía y todas estas historia de cargos y demás, pero yo creo que no. Ni nosotros marcamos ninguna línea roja ni el PSOE la marcó en ese momento.
—Pese a este relevo histórico, tiene poco margen temporal. ¿Qué va a notar el vecino con Juan Romero en la alcaldía?
—Aparte de la diferencia de talante que tenemos Lola y yo —que no somos iguales, tenemos cada uno su forma de ser y de interaccionar con las personas—, yo creo que no va a haber gran cambio. Un año y medio tampoco da para hacer maravillas de uno a otro. No va a haber un cambio, es una continuidad. Las políticas van a seguir siendo las mismas, las actuaciones van a seguir siendo las mismas, las prioridades son las mismas…
—¿Cuáles son sus prioridades para este último año de mandato?
—En el poco tiempo que queda, continuar lo que estamos haciendo. Estamos ahora con la reforma de la pista de baloncesto con la cubierta, y eso va a seguir adelante. Tenemos un plan de tratamiento de aguas pluviales que queremos poner en marcha con los sistemas urbanos de drenaje sostenible, los SUDS, y tenemos reformas de varias calles para la accesibilidad. Son proyectos que ya están en marcha. Tenemos también el Romeral, que es una cosa histórica que llevamos retrasando desde hace mucho tiempo, primero por la crisis económica y después por otros problemas, que es acometer la urbanización del Romeral.
No nos va a dar tiempo a acabarlo en esta legislatura, pero sí pretendemos empezar con la fase de renovación del ciclo integral del agua y pretendemos, por lo menos, tener el proyecto de urbanización aprobado durante este año y, si puede ser, comenzar las obras antes de acabar la legislatura. No se acabarán, porque lleva su tiempo.
—¿Qué porcentaje diría que se ha cumplido de los programas electorales del PSOE y Compromís?
—Sería complicado decir una cifra. Se han cumplido bastantes cosas, pero aún quedan por cumplir. Más del 50% seguramente, pero no te lo puedo concretar. El balance es positivo. Creo que estamos avanzando bastante bien. Todo no va a ser posible, pero vamos a quedar satisfechos del cumplimiento de esta legislatura.
—Con la vista puesta en las elecciones de 2027, ¿repetirá Juan Romero como candidato de Compromís en Marines?
—Te voy a ser sincero y te voy a decir lo que digo a todo el mundo: yo, si es por mí, prefiero no ser el candidato, por lo menos el cabeza de lista. Eso también lo dije en 2023 y me tocó ser candidato. O sea que no lo sé. Si mi grupo de Compromís per Marines o Compromís a nivel nacional decide que tengo que ser yo, aceptaré la candidatura. Pero si puede ser otro candidato, preferiría que fuese otro.
—A partir de los recientes resultados de las elecciones en Aragón, ¿cómo ve el panorama político a nivel comarcal de cara a los comicios de 2027, y también a nivel nacional?
—De cara al 2027, nos vamos a presentar con las intenciones que nos presentamos siempre, de conseguir el mejor resultado posible. En eso vamos a trabajar. La situación la veo complicada. La desmovilización de la izquierda es preocupante, porque estamos dejando que Vox, la ultraderecha, consiga unos ánimos que antes veías más contenidos y ahora parece que lo tienen todo bajo control y que van a por todas. Es preocupante, desde nuestro punto de vista de izquierdas, que una política de extrema derecha, como se está viendo en otros países, pueda llegar a ser aquí la predominante.
—En ese sentido, ¿cómo cree que debería actuar la izquierda?
—Aquí te doy mi opinión personal, no la de Compromís, porque no estoy yo en órganos de decidión, pero creo que debería haber una sola candidatura de izquierdas a la izquierda del PSOE, tanto a nivel autonómico como nacional. Conseguir montar una candidatura única y que pueda ser contrapeso de lo que es Vox con el PP, que represente para el PSOE un apoyo con respaldo fuerte. Que por la izquierda no tengamos cinco o seis candidaturas para elegir. Pero claro, una cosa es lo que a uno le gustaría y otra las direcciones políticas y los intereses de cada grupo y estrategias.
—Para terminar, ¿qué le gustaría que se dijera del primer alcalde de Compromís en Marines?
—Que ha hecho un buen trabajo y que ha sido un buen alcalde para Marines durante el tiempo que ha estado.
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