El vicepresidente tercero del Consell y conseller de Infraestructuras, Vicente Martínez Mus, ha visitado esta infraestructura que conecta distintos municipios con un itinerario continuo para peatones y ciclistas./EPDALa
Generalitat Valenciana ha puesto en servicio un
nuevo tramo del Anillo Verde Metropolitano que impacta directamente en la
movilidad de l’Horta Sud:
casi cinco kilómetros ya operativos entre
Sedaví y
Picanya. La apertura mejora la conexión cotidiana entre ambos municipios y refuerza una red pensada no solo para el ocio, sino también para los desplazamientos diarios a pie o en bicicleta.
El tramo forma parte de un proyecto más amplio que aspira a rodear el área metropolitana de Valencia con un itinerario continuo de 56 kilómetros. Su importancia se percibe especialmente a escala comarcal, donde consolida una alternativa al tráfico motorizado en una de las zonas con mayor densidad urbana de la provincia.
Conectar municipios vecinos
La actuación permite ya recorrer de forma segura el trazado entre Sedaví y las inmediaciones de
València Sud, atravesando Picanya mediante un itinerario continuo y accesible. Este eje resulta clave para una comarca donde
las distancias cortas entre municipios favorecen el uso de la bicicleta o los desplazamientos a pie.
El nuevo tramo enlaza además con otros itinerarios ya existentes, lo que amplía las posibilidades de conexión con localidades cercanas y acerca a los vecinos de l’Horta Sud tanto a Valencia como a otros puntos del área metropolitana sin necesidad de recurrir al coche.
Uno de los elementos más relevantes es la pasarela sobre las vías de Metrovalencia, que elimina una barrera histórica en la zona. La estructura, de grandes dimensiones, garantiza un cruce seguro y accesible, lo que mejora la permeabilidad entre barrios y municipios en un entorno especialmente fragmentado por infraestructuras.
La huella de la dana
El tramo entre Sedaví y Picanya ha sido uno de los más condicionados por los efectos de la dana, que obligó a paralizar y replantear parte de las obras. Su puesta en servicio parcial supone también un símbolo de recuperación para l’Horta Sud, donde las infraestructuras han tenido que adaptarse a un contexto climático cada vez más exigente.
La inversión, de
3,6 millones de euros financiados con fondos europeos Next Generation, se integra en una estrategia más amplia que combina movilidad sostenible con resiliencia frente a inundaciones. En este sentido,
el Anillo Verde se conectará con futuros parques inundables.
Está previsto que antes del verano el tramo quede completamente finalizado, lo que permitirá extender el recorrido hasta Pinedo y reforzar la conexión de l’Horta Sud con la fachada litoral.
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