Las tres mujeres que se disputarán la alcaldía de Valencia junto a Vox, que aún no ha oficializado su candidato. De izquierda a derecha, María José Catalá (PP), Mónica Oltra (Compromís) y Pilar Bernabé (PSOE). / Fotos: EFE
Por primera, la capital autonómica se encamina hacia un escenario en el que tres mujeres —al menos— liderarán los principales proyectos políticos. A la actual alcaldesa, María José Catalá, y a la candidata socialista, Pilar Bernabé, se suma ahora Oltra, cuya vuelta reordena la izquierda e introduce un factor de incertidumbre —y de movilización— en todo el sistema.
La decisión de Oltra pone fin a meses de especulación dentro de Compromís y evidencia la falta de un relevo con suficiente tracción electoral tras la retirada de Joan Ribó. La actual portavoz municipal, Papi Robles, había aspirado a consolidarse como candidata, pero el peso político de la exvicepresidenta ha terminado imponiéndose incluso antes de oficializarse.
Compromís añora aquel 'tempus aureum' que duró ocho años
Para Compromís, la operación es clara: recuperar aquellos felices dos mandatos de los que gozó bajo la tutela de Ribó. Los valencianistas tienen el reto de demostrar si aquella especie de primavera valenciana puede volver o si Valencia se legitima como aquel reino histórico del PP en el que la derecha gobernó durante décadas.
El tándem Mónica Oltra - Pilar Bernabé podría movilizar a la izquierda en un panorama muy reñido. Las últimas encuestas no muestran que la balanza se incline hacia ningún bloque en concreto. Sin embargo, la jugada de Compromís con la exvicepresidenta también entraña riesgos evidentes. La apertura de juicio oral por el presunto encubrimiento de los abusos cometidos por su exmarido sitúa a la alcaldable en una campaña condicionada por el calendario judicial. A diferencia de otros ciclos electorales, Oltra concurrirá sin que su situación esté resuelta, lo que convertirá el debate judicial en un eje central de la confrontación política.
Catalá, la candidata del pulso popular
En el otro lado, María José Catalá llega a este escenario con una posición consolidada. La alcaldesa ha reiterado su intención de repetir como candidata y cerrar el ciclo iniciado en 2023 con un segundo mandato. Su estrategia pasa por proyectar estabilidad y gestión frente a una oposición que, hasta ahora, no había logrado articular un liderazgo claro.
Durante buena parte de la legislatura, Catalá ha jugado con la ventaja de no tener rivales definidos en la oposición municipal. Además, Catalá no se vio salpicada por la crisis del PP por su gestión de la dana. De hecho, se hinchó rápido la burbuja de que sería la próxima presidenta de la Generalitat tras la dimisión de Mazón. Un rumor que se pinchó bien rápido.
Catalá sabe jugar las reglas del juego. Más allá críticas recurrentes a las que cualquier líder político se puede enfrentar, la primera munícipe es la mejor valorada por la opinión pública.
Lo dicen las encuestas. La alcaldesa apostó desde el principio de su mandato por visitar los barrios, estar con la gente, ser una ciudadana más, vistiéndose de fallera en la Ofrena, por ejemplo.
Eso sí, la mayoría absoluta no la tiene nada garantizada con un Vox previsiblemente en aumento y ahora con dos oponentes con fuerte peso político. Mónica Oltra y Pilar Bernabé no son Papi Robles y Sandra Gómez.
Bernabé, el órdago del PSOE para una ciudad se le atraganta
Pilar Bernabé es buena candidata. Su papel como delegada del gobierno en la Comunitat Valenciana, si bien puede presentar cierta incompatibilidad de agenda en los próximos meses, ha servido para fortalecer su perfil político. Los meses posdana han impulsado a la que fuere vicealcaldesa de Valencia. Con ella, los socialistas pretenden mejorar unos resultados electorales que nunca fueron buenos en el cap i casal.
El perfil de Bernabé combina experiencia municipal previa y visibilidad institucional, y su discurso se centra en cuestiones concretas: vivienda, movilidad y modelo económico. La estrategia socialista busca ocupar el espacio de centralidad en la izquierda frente a una Compromís que, con Oltra, puede polarizar más el debate.
Vox, la clave silenciosa sin candidato claro, aunque eso no importa
Vox aún no tiene un candidato claro. Pero eso no importa. Sus resultados dependen más de la idea y no tanto de quien la defienda. A falta de saber cuál es su techo electoral, los de Santiago Abascal han tenido el viento a su favor en las elecciones autonómicas que ha habido este año en España. Según los sondeos, podrían ser la llave para revalidar la alcaldía de María José Catalá.
El grupo municipal ha vivido una legislatura marcada por tensiones internas, salidas y divisiones que han debilitado su visibilidad local. Ni Juan Manuel Badenas ni José Gosálbez —actual concejal con roles de gobierno— parecen opciones para liderar la candidatura en 2027.
En ese contexto, el nombre que gana fuerza es el de Vicente Barrera, exvicepresidente del Consell y actual referente del partido en la provincia de Valencia. Su perfil, más vinculado a la estructura autonómica, encajaría en una estrategia en la que la marca nacional de Vox y el liderazgo de Abascal pesan más que las figuras locales.
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