La Federación del Taxi mantuvo esta semana una reunión con la alcaldesa de Valencia, María José Catalá; el concejal de Movilidad, Jesús Carbonell; y el jefe de la Policía Local, Ángel Albendín, para abordar la situación del sector y, especialmente, el aumento del intrusismo por parte de vehículos de transporte con conductor (VTC). En el encuentro, al que asistieron también representantes de la Asociación Gremial, los taxistas expusieron la presencia creciente de VTC procedentes de otras comunidades autónomas que, según denunciaron, estarían operando de manera irregular en la ciudad.
Durante la reunión, el sector del taxi planteó diversas propuestas, entre ellas una mayor formación para la Policía Local —de forma que no solo el grupo especializado pueda sancionar infracciones evidentes—, el refuerzo de las inspecciones en horario nocturno, la elaboración de normas autonómicas más disuasorias y campañas intensivas de control. También reclamaron el cumplimiento de compromisos anteriores, como el impulso de algún reconocimiento público a la labor del taxi, especialmente en situaciones de emergencia vividas en los últimos años.
Por su parte, la alcaldesa expresó su apoyo al taxi como servicio público esencial y se comprometió a colaborar con la Conselleria competente para mejorar la eficacia en la lucha contra el intrusismo. Desde el Ayuntamiento se plantearon asimismo propuestas dirigidas al propio sector, como el desarrollo de una aplicación que optimice la gestión del servicio, la mejora de la normativa para facilitar la labor inspectora de las policías locales y la reinversión de las multas impuestas a VTC en recursos materiales y económicos para reforzar los controles. También se abordó la necesidad de mejorar la comunicación institucional y de estudiar fórmulas de reconocimiento público al sector.
La Policía Local aportó datos sobre su actividad inspectora, señalando que las denuncias por infracciones relacionadas con VTC se han incrementado de forma notable, con un aumento del 111 % en 2025 respecto a 2024. No obstante, insistieron en que el problema no se resolvería únicamente con más personal, sino con normas autonómicas más contundentes que refuercen la capacidad sancionadora.
Además del intrusismo, en la reunión se trataron otros asuntos como la futura regulación de los tuk tuk y triciclos turísticos, la instalación de una barrera en la parada de taxis de la estación del AVE, la mejora del control de los carriles Taxi-EMT, la reducción de plazas en algunas paradas y la aplicación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). El concejal de Movilidad indicó que el Ayuntamiento trabaja en la regulación de estos vehículos turísticos para evitar solapamientos con el taxi, confirmó la coordinación con ADIF para la instalación de la barrera en la estación y avanzó nuevas herramientas de control de los carriles bus-taxi. Asimismo, afirmó que las restricciones de la ZBE no deberían afectar a actividades económicas como el taxi.
Desde la Federación del Taxi valoraron positivamente el clima de la reunión y la disposición mostrada por la alcaldesa y el concejal de Movilidad. No obstante, señalaron que esperan que los compromisos adquiridos se traduzcan en medidas efectivas que mejoren las condiciones de trabajo del sector y contribuyan a frenar el intrusismo, advirtiendo de que la situación genera un creciente malestar entre los profesionales si no se adoptan soluciones concretas a nivel autonómico.