La alcaldesa de València, María José Catalá, informa de nuevas actuaciones en el Mercado Central. En la imagen Catalá durante la visita al mercado. EFE/Biel Aliño
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha señalado que este verano será necesario “minimizar bastante” la celebración de festivales musicales que generen contaminación acústica en el entorno de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa).
La responsable municipal ha realizado estas declaraciones durante una visita al Mercado Central, donde ha sido preguntada por la posibilidad de autorizar eventos con medidas correctoras, tal y como ha solicitado Cacsa al juzgado.
Pendientes de la decisión judicial
Catalá ha explicado que el Ayuntamiento todavía no ha recibido respuesta a esa petición y ha subrayado que no corresponde al consistorio decidir, sino que debe ser el juez quien “habilite” esa opción.
En caso de que el juzgado lo permita y Cacsa presente un proyecto de mejoras acústicas, ha indicado que “los ingenieros del Ayuntamiento lo van a analizar y a supervisar”.
Aun así, ha insistido en que “para este verano deberíamos minimizar bastante la presencia de eventos musicales de alta contaminación acústica en la zona”.
El futuro del Umbracle
Respecto a la reapertura de la discoteca del Umbracle, también ubicada en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la alcaldesa ha avanzado que el Ayuntamiento solicitará información actualizada a Cacsa.
“Tenemos al departamento de licencias trabajando en ese tema de cara a la reapertura para que se haga en la mejor de las condiciones”, ha afirmado.
Catalá ha recordado que la situación de este espacio se remonta a una sentencia de 2018 y ha apuntado que el actual gobierno municipal ha tenido que afrontar cuestiones heredadas. En este sentido, ha añadido que están “alineados con la Policía Autonómica” y que trabajarán conjuntamente en las mediciones acústicas.
Russafa, entre vecinos y hosteleros
En relación con la declaración de Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en el barrio de Russafa, la alcaldesa ha reconocido encontrarse “en medio” entre las demandas vecinales y las del sector hostelero.
Según ha explicado, mientras los residentes consideran que las medidas son “insuficientes”, los hosteleros opinan que resultan excesivas. “Es posible que sea lo correcto porque cuando lo que no gusta a uno por exceso, no gusta a otro por defecto, puede que sea el término medio”, ha valorado.
Catalá ha defendido que “hay que poner en marcha una ZAS en Ruzafa porque es una obligación legal”, aunque ha matizado que todavía queda algún trámite por completar.
Críticas a la oposición
Preguntada por la falta de posicionamiento de la oposición, la alcaldesa ha asegurado que no le sorprende, ya que “en temas complicados como este o los festivales no suelen intervenir; no se mojan”.
Sobre el papel de su socio de gobierno, Vox, en la aprobación de la ZAS, ha reiterado que se trata del cumplimiento de una obligación legal y ha defendido que “todo el equipo de gobierno tiene presente que cuando hay una obligación legal es responsabilidad de todos”.
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