Potries opta a la candidatura de Capital Europea de la Cultura 2031. EFE/ Natxo Francés
El municipio valenciano de Potries, de 1.135 habitantes, ultima estos días la propuesta con la que aspira a convertirse en el primer pueblo con el título de Capital Europea de la Cultura en 2031, "dar voz" al mundo rural y su memoria y demostrar que se puede ofrecer "cultura de calidad" sin grandes presupuestos.
Potries defenderá su proyecto el próximo 11 de marzo en el Ministerio de Cultura frente a Burgos, Cáceres, Granada, Jerez de la Frontera, Las Palmas de Gran Canaria, Oviedo, Palma y Toledo, y cuenta con el respaldo de las principales instituciones valencianas, como la Generalitat, la Diputación de Valencia, el Consell Valencià de Cultura (CVC) y las cinco universidades públicas valencianas.
"No lo vemos como un enfrentamiento de 'David contra Goliat', una confrontación entre pueblos y ciudades, sino como una oportunidad para reivindicar que los derechos culturales son de todos y que los grandes y los pequeños merecen las mismas oportunidades", defiende su alcalde, Sergi Vidal, de 29 años.
Capital cultural valenciana
Antes de su nombramiento como alcalde, en esta legislatura, Vidal desempeñó funciones de concejal de Cultura y Patrimonio, recogiendo los primeros frutos de la designación del municipio como capital cultural valenciana en los años 2018 y 2019.
"Partíamos de un proyecto trabajado, consolidado y compartido con los vecinos del pueblo", una gestión de políticas culturales "que funciona", señala en una conversación con EFE en una sala de reuniones del consistorio, ubicado en un antiguo edificio señorial del siglo XVI.
El Ayuntamiento de Potries, según un estudio realizado por la Universitat de València (UV), dedica el 18,7 % de su presupuesto estrictamente a políticas culturales, cuando la media nacional y provincial se sitúa en torno al 6 % y la de los municipios de menos de 5.000 habitantes en el 8 %.
"Nuestra singularidad y principal aval es haber puesto la cultura en el centro de todas las políticas municipales, que ha impulsado de otras áreas de gobierno como la ocupación, la vivienda, la despoblación o la protección del patrimonio natural", explica Vidal.
Esta apuesta permitió recuperar y transformar la antigua alfarería del último artesano del pueblo, Ángel Domínguez, en un museo, integrado en la red de la Generalitat; o la puesta en marcha de una escuela de cerámica por la que pasan cada semana un centenar de personas como ocio y que ha formado a otra veintena en este oficio artesano.
El municipio -ubicado en la comarca de La Safor, al sur de la provincia- acaba además de incorporarse a la Asociación Española de Ciudades de la Cerámica, que trabaja en proyectos para recuperar la historia ceramista junto a Italia, Francia y Rumanía.
En los últimos diez años el municipio ha crecido en 200 habitantes, un 20 % de la población actual; ha abierto un alojamiento turístico, un restaurante de cocina de autor, una ceramista ha regresado al pueblo y la escuela de música ha ampliado sus disciplinas.
"La mayoría nos han trasladado que han venido porque aquí pasan cosas, hay capacidad para generar un espacio amable, oportunidades, para ser feliz", manifiesta Vidal.
'Orgullo de pueblos'
En el proyecto que Potries presentará el próximo miércoles en el Ministerio, con el lema 'Orgull de pobles' ('Orgullo de pueblos'), ha trabajado un 'Consejo de capitalidad' integrado por vecinos del pueblo y de su entorno, voluntarios de diferentes disciplinas, desde el arte, a la escritura, artesanía, música, artes escénicas, paisajismo o diseño.
Las propuestas que han ido surgiendo se exponen en un "asamblea ciudadana" para generar un espacio participativo también de los vecinos. Están centradas en dar visibilidad a la cultura que denominan "extraordinaria", a la memoria, la artesanía y el paisaje.
"Es cultura extraordinaria el acto de cocinar una receta tradicional, los cuidados, las conversaciones, la tradición musical, los oficios o el entorno natural que nos permite ser pueblo", defiende el alcalde.
Concha Arjona, ceramista y profesora del taller ocupacional que está recuperando la artesanía tradicional relacionada con la alfarería, forma parte del grupo artístico del Consejo de Capitalidad. "Somos pequeños en estructura pero muy grandes a la hora de aportar creatividad y propuestas culturales de mucha calidad", afirma Arjona mientras atiende a sus alumnos en el taller.
El alcalde de Potries añade que su proyecto quieren también reivindicar que los vecinos de los pueblos pequeños tiene los mismos "derechos culturales" que los de las grandes ciudades. "¿Por qué un actor o un bailarín no puede acabar de formarse en un pueblo como el nuestro? ¿Por qué nuestros vecinos no pueden tener las mismas oportunidades?", reflexiona Vidal.
"El 80 % del territorio europeo se considera rural y hay muchas cosas que hacer para que sobreviva", reivindica.
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