Eva Davó, Jaume Vilà y el alcalde, José F. Cabanes, durante la entrega./EPDAEl
Mercado Municipal de
Sedaví no solo fue ayer un lugar de intercambio comercial, sino el escenario de un profundo ejercicio de memoria colectiva. En el marco del proyecto
“Viu el teu Mercat”, se presentó el libro “29 recetas de agradecimiento”, una obra nacida del barro y la esperanza, escrita por
Eva Davó y
Jaume Vilá, y editada por
Vicente Vercher.
El libro toma su nombre de la fatídica fecha del 29 de octubre, pero su contenido es un canto a la vida: un reconocimiento a los más de 900 voluntarios que se articularon en torno a una red de ayuda que alimentó a miles de personas cuando más falta hacía. Durante el acto, el alcalde de Sedaví, José F. Cabanes, entregó a los autores la lámina “Gratitud” de la artista Mayka Sosa, un gesto que simboliza el agradecimiento del municipio por la entrega incondicional desde el primer minuto de la catástrofe.
Cocina con "sabor a hogar" en tiempos de crisis
La historia de este libro es la historia de una transformación. Tras el impacto de la dana, Davó y Vilá cerraron su negocio para centrar sus energías en los demás. Lo que empezó como una recogida de material derivó en un despliegue logístico sin precedentes: la elaboración diaria de 1.000 bocadillos y 1.000 raciones de comida caliente que llegaban a Sedaví y otras zonas afectadas.
“Mi obsesión fue que la comida recordara a hogar, sabor a casa”, confesó emocionada Eva Davó durante un showcooking en directo donde elaboró diferentes cocas utilizando productos frescos del propio mercado. Para los autores, presentar la obra entre puestos de fruta y verdura era el cierre perfecto para un círculo que comenzó con la necesidad básica de alimentar y conectar personas.
Un municipio que se niega a olvidar
Más allá de las recetas, el libro es un manifiesto sobre la sostenibilidad, el producto de proximidad y, sobre todo, la capacidad humana de tejer redes en la adversidad. La concejala de Mercado, Elionor Martínez, subrayó que este proyecto es el ejemplo máximo de cómo la solidaridad marca la diferencia en los momentos de oscuridad.
Hoy, ese espíritu sigue vivo a través del Centro Voluntariado de La Cantina, una red que continúa activa bajo el lema “No olvidar la dana”. Como bien señaló Jaume Vilá al cierre del acto, la lección fundamental de esta tragedia no reside solo en la reconstrucción material, sino en la "importancia de crear comunidad y lazos entre las personas", unos lazos que, a partir de ahora, también quedan impresos en papel.
Comparte la noticia
Categorías de la noticia