El embalse de
Benagéber
se ha convertido este miércoles en un escenario poco habitual: el de un
simulacro
donde se cruzan incendios forestales, aeronaves siniestradas y tecnología de última generación. Todo ello con un objetivo claro: comprobar cómo puede mejorar el
5G
la respuesta ante
emergencias
en entornos complejos.
La Generalitat ha elegido este enclave del interior valenciano para poner a prueba un
sistema de comunicaciones críticas basado en tecnología 5G
, especialmente pensado para actuar como refuerzo en zonas con baja cobertura y escasa población. El ejercicio ha permitido medir, en condiciones reales, la capacidad de coordinación entre los distintos equipos desplegados.
Tecnología sobre el terreno
El simulacro ha combinado dos situaciones de alto riesgo: un
incendio forestal
y la búsqueda y
rescate de una aeronave
accidentada en el pantano. Para ello se han desplegado distintos recursos, entre ellos
drones
terrestres, acuáticos e incluso submarinos, capaces de operar en escenarios de difícil acceso.
Uno de los aspectos clave ha sido la
transmisión de información en tiempo real
. Gracias al uso del 5G, los equipos han podido compartir vídeo en directo, enviar datos de posicionamiento y manejar dispositivos a distancia, mejorando así la toma de decisiones desde los centros de coordinación.
Un refuerzo, no un sustituto
Desde Emergencias se subraya que esta tecnología no sustituirá a los sistemas actuales, sino que actuará como complemento. La
red COMDES
, que funciona con tecnología
TETRA
, seguirá siendo la base de las comunicaciones en la Comunitat Valenciana, mientras que el 5G aportará nuevas capacidades en situaciones que requieren mayor volumen de datos o mayor rapidez.
Las pruebas realizadas en Benagéber se enmarcan dentro de una serie de
ensayos
que ya se han llevado a cabo en entornos urbanos e industriales. El objetivo es validar sobre el terreno el comportamiento de esta tecnología antes de una posible implantación más amplia.
Menos riesgo, más precisión
El uso de
vehículos no tripulados
ha sido otro de los puntos destacados del ejercicio. La posibilidad de operar drones o dispositivos submarinos reduce la exposición directa de los equipos de emergencia en intervenciones complejas, al tiempo que permite obtener
información más precisa
del entorno.
Además, el simulacro ha servido para comprobar hasta dónde puede llegar el 5G en zonas sin infraestructura previa, ya que se ha conseguido dotar de
cobertura
a un área donde habitualmente no existe red.
Mejorar la gestión de catástrofes
El proyecto cuenta con financiación europea a través de los
fondos Next Generation
y está coordinado por la empresa pública ISTEC, a partir de una iniciativa de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias.
Más allá de la prueba concreta, el objetivo es claro: extraer conclusiones que permitan
mejorar la gestión de catástrofes
. En territorios de interior como el entorno de Benagéber, donde las distancias y la orografía complican cualquier intervención, la tecnología puede convertirse en un aliado clave para ganar tiempo y eficacia cuando más importa.