El alcalde de Alfafar, Juan Ramón Adsuara (PP), recuerda para El Periódico de Aquí, el 29 de octubre, el día en que la dana destrozó el municipio y se llevó por delante vidas humanas, además de muchos proyectos de la legislatura. Los esfuerzos del equipo de gobierno se centran ahora en afrontar la reconstrucción que llevará mucho tiempo, como él mismo reconoce.
¿Dónde estaba usted el 29 de octubre?
Por la mañana estuve en un acto en la Marina de Valencia sobre inteligencia artificial de la Diputación y cuando dieron la alerta roja me fui al ayuntamiento. Grabé un vídeo sobre las diez y media de la mañana y decidimos cerrar colegios, y parques. Cuando llegó la riada yo iba del ayuntamiento a la Policía Local para coordinar efectivos porque el viento había tumbado dos árboles, pero los agentes de Benetússer me prohibieron circular por la calle y me volví. Estaba en un piso paralelo a la plaza de la Chapa y desde allí salvamos a todos los que pudimos.
Los vecinos nos organizamos y atamos sábanas y cortinas para ayudar a tres personas que se habían quedado atrapadas en la calle, conseguimos subirlas. También colaboré en ayudar a una monitora de pilates que se quedó atrapada en su gimnasio, junto con un vecino que es policía nacional. De madrugada pude llegar al retén de la Policía Local y, nada más llegar, empezamos a organizarlo todo.
¿Cuáles fueron sus prioridades?
Primero la comida y el agua embotellada, después nos pusimos en contacto con los agricultores para quitar coches con sus tractores y, sobre todo, tengo que dar gracias a los enfermeros y enfermeras que formaron un grupo de voluntarios. Aprovechamos la comisaría de policía, porque el ayuntamiento
estaba inundado, y se convirtió en el punto neurálgico de la coordinación. Actuábamos según dictaban las necesidades de cada momento. Estábamos sin cobertura en los móviles y teníamos que salir del pueblo para conseguir hablar por teléfono. Estuvimos cinco días prácticamente aislados y coordinando los medios que iban llegando a cuentagotas.
¿Comparte ese sentimiento de abandono del que se habla en los primeros días?
Pienso que faltó una respuesta, al menos de los militares, del ministerio. No sé que gobierno tendía que
activarlo, ni cómo tenían que hacerlo, pero hacía falta unión para activar todos los medios posibles. Así se lo transmití al presidente del Gobierno cuando hablé con él seis días después, tras volver la cobertura.
Le dije que movilizara todo lo que pudiera, porque por muchos medios que tuvieran no iban a ser suficientes, que no eran conscientes de la magnitud de la tragedia. Y creo que incluso, hoy en día, ningún gobierno, excepto los municipales, saben la magnitud que seguimos viviendo aquí, nueve meses después, porque todavía tenemos bajos que están como el primer día, parques con árboles caídos… y a parte, tenemos que hacer un sobreesfuerzo para ayudar con toda la burocracia que implica, sobre todo con las personas mayores, para comunicarse con el consorcio de seguros y rellenar solicitudes. Creo que desde fuera se tiene la sensación de que nos hemos recuperado ya, pero los que vivimos aquí sabemos que no es así.
Entonces, ¿Alfafar está ya en fase de reconstrucción?
Estamos en fase de reconstrucción, pero la dana todavía no ha pasado. De hecho, esta mañana le he comentado a la directora general que todavía tendríamos que estar en emergencia, la emergencia se tendría que desactivar cuando estemos como el 28 de octubre, antes de la riada, cuando nuestros pueblos tengan las infraestructuras como antes de aquel día.
Esto supone que tenemos que hacer un procedimiento ordinario de contratación para habilitar un campo de fútbol, o que no nos den subvenciones para contratar más psicólogos o ampliar plantillas del ayuntamiento.
¿En qué nivel de reconstrucción se encuentra el municipio?
En infraestructuras estaremos alrededor del 50%, pero llevamos seis meses esperando a que el ministerio nos aprueba las memorias para poder cambiar los colectores o arreglar las calles. La mayoría de los proyectos ya están presentados. La crítica que hacemos es que en Madrid no son conscientes de la prisa que tenemos y que los funcionarios que estudian esas memorias no conocen el terreno. Se rigen por una ley de contratación, pero no saben lo que realmente está pasando aquí, en la zona cero, porque esto es
la reconstrucción después de una catástrofe sin precedentes.
"Creo que incluso, hoy en día, ningún gobierno, excepto los municipales, saben la magnitud de lo que seguimos viviendo aquí"
Y además, Alfafar, tiene un problema añadido que es el soterramiento...
Sí, lo hemos reactivado, porque el paso subterráneo que plantea Adif para suprimir el paso a nivel es un sin sentido. La dana ha demostrado lo que siempre hemos defendido que es un paso inseguro, sin perspectiva de género, y que solo dará más problemas. No solucionará nada porque seguirán pasando los trenes y habrá el mismo ruido. El problema es la falta de voluntad política porque en otras regiones con menos problemática, como en Cataluña, están acometiendo tres soterramientos.
¿Cómo le ha afectado la dana a nivel personal?
Los tres primeros meses fueron de trabajo. Tras este tiempo fui consciente de todo lo que había pasado y ahora, con la reconstrucción, siento la impotencia de luchar contra la burocracia. Estoy como el resto de alcaldes, tocado mentalmente.
¿Piensa que es justo lo que está pasando con los alcaldes de la dana que se han convertido en la diana de todas las críticas ciudadanas y políticas?
Hay momentos en que te hacen sentir culpable cuando somos una víctima más. Entiendo por lo que ha pasado la alcaldesa de Paiporta, Maribel Albalat, y aunque no estoy a su mismo nivel, también recibo tratamiento psicológico.
¿Por eso se ha retirado de las redes sociales?
Me he dado cuenta de que las redes sociales se han convertido en una oportunidad para los que se aprovechan de estas situaciones y que tú no puedes controlar, de aquellos que buscan sus propios intereses y no el bien común, y ante esa hipocresía he decidido apartarme y trabajar por mi pueblo. Cuando vea que vamos avanzando ya volveré para demostrar todo el trabajo que hemos hechos. Las redes sociales no pueden interponerse en esto ni mandar de ti, es más importante la reconstrucción que cuatro comentarios que puedan escribir.
Le da mucha importancia al daño psicológico provocado por la dana
Es algo que no se ha tenido en cuenta. Ahora, desde el Gobierno central y la vicepresidencia segunda han
empezado a tomar medidas. La Conselleria de Bienestar Social ha ampliado el número de psicólogos a través de los centros de salud, pero hace falta más profesionales para los damnificados. No todo el mundo se puede pagar una consulta cada 15 días, tiene que ser pública y gratuita.
El barrio de Orba fue uno de los más perjudicados por la dana, ¿cómo está la situación actualmente?
Estamos reparando las infraestructuras, excepto el colegio que se está instalando uno modular y este mes comenzará la demolición del edificio para construir uno nuevo. Respecto a los servicios municipales, se ha dotado de alumbrado público, cambiando las subestaciones eléctricas, con la modifi cación del cableado que iba por el subsuelo. También se ha renovado el mobiliario urbano, aunque todavía faltan los parques. Acabamos de celebrar las fi estas, más humildes que de costumbre, pero eran necesarias.
¿Y a nivel de viviendas particulares?
Esta muy afectado todavía, pero hemos creado un equipo de urbanismo exclusivo para evaluar casa por casa, con un arquitecto que conoce muy bien el barrio porque formó parte de la empresa que lo construyó, y se puso en marcha el punto de atención ciudadana.
¿Han contado con la ayuda de instituciones y voluntarios?
Sí, tuvimos la suerte de contar con un grupo de especialista en terremotos de Málaga, que actuaron en Lorca y vinieron como voluntarios. Son los que hicieron un primer diagnóstico de todas las infraestructuras dañadas y que sirvió luego para la actuación de la policía, los bomberos y los técnicos municipales. Después han venido voluntarios de otras comunidades, desde ayuntamientos muy pequeños que enviaron cinco policías a otras administraciones más grandes como la Diputación de Zamora. Hasta hace pocos meses hemos tenido patrullas de la Policía Local de Madrid.
Tenemos mucho que agradecer al municipalismo, ha dado una lección de solidaridad. Después, algunos concejales de Alfafar que lo perdieron todo en la dana han ido a prestar ayuda en las inundaciones de Zaragoza, a Azuara para devolver parte de esa solidaridad que hemos recibido.
"Todavía tendríamos que estar en emergencia, y solo se tendría que desactivar cuando estemos como el 28 de octubre, antes de la riada"
¿Se planteó alguna vez que podía pasar algo así, dada su lejanía con el barranco del Poyo?
Nunca, incluso ahora me parece casi inexplicable. A veces me despierto pensando que todo es un sueño. En ningún plan de innudabilidad se recoge este escenario.
Lo ocurrido, ¿les ha hecho tener otra visión diferente la seguridad?
Sí, estamos trabajando en la agenda urbana y redactaremos un nuevo plan de innundabilidad. Aún hay muchos factores que pueden actuar y el cambio climático, que ha demostrado que se pueden repetir estos fenómenos. Hay que tomar medidas para paliar las consecuencias de una nueva avenida, aunque no podamos evitarla hay que estar preparados.
¿Reclama usted también una solución para el barranco del Poyo?
Sí. Somos una parte del área metropolitana de Valencia, donde viene la gente a trabajar o a hacer sus compras. Formamos parte de un todo y Valencia no puede ir por un lado y los pueblos por otro.
¿Qué le pide a las administraciones?
Más recursos y más celeridad. Tenemos trabajo para más de diez arquitectos.
¿Cuándo piensa que Alfafar volverá a ser cómo antes del 29 de octubre?
Posiblemente hasta la próxima legislatura. Queda mucho por hacer, aunque nunca volveremos a la normalidad de antes porque hay un daño psicológico difícil de curar. En cuanto a infraestructuras, la reconstrucción se basa en reconstruir mejor. Por ejemplo, se han renovado las subestaciones eléctricas que estaban a pie de calle y las redes, instalaciones y transformadores son todos nuevos.
Los parques se están construyendo con un sistema de drenaje para evitar daños en la gota fría y se han repuesto las bombas de achique en los túneles para evitar inundaciones por el nivel freático. Además, los ayuntamientos tenemos que atender a las personas y eso es lo más importante. Se ha demostrado que hace falta ayuda en el tema digital para poder gestionar las ayudas por parte de los ciudadanos. Necesitamos una política social activa, recuperar los talleres de los mayores, la escuela de adultos, la programación cultural… para poder recuperarnos psicológicamente.
¿Por eso van a celebrar las fiestas?
Más humildes, pero sí. Necesitamos el contacto social, reencontrarnos como pueblo.