La Nave de Talleres sigue atrapada en el limbo administrativo. Así lo denuncia Iniciativa Porteña, que ha reclamado una intervención urgente en este emblemático edificio del patrimonio industrial, cuyo proyecto de rehabilitación fue adjudicado en 2019 pero jamás se materializó.
La formación recuerda que la pasada legislatura se anunció "a bombo y platillo" la conversión del espacio en una sala polivalente. La Generalitat adjudicó en noviembre de 2019 el proyecto de ejecución de las obras de adecuación y actividad a la empresa Binaria Compañía General de Construcciones SL por un importe de más de un millón de euros euros. "Sin embargo, seis años después, el edificio continúa sin uso y en evidente estado de deterioro".
“El abandono es más que palpable”, lamenta Eduardo Márquez, portavoz de Iniciativa Porteña. Según explica, tras la adjudicación comenzaron a acumularse retrasos y errores de gestión que terminaron por bloquear la actuación. “Tardaron tres años en adjudicar la dirección de obra, sin que nadie asumiera responsabilidad por tanta dejadez. Finalmente, en 2023, la empresa adjudicataria se retiró ante la inutilidad de la administración autonómica”, afirma.
Mientras tanto, el único movimiento registrado en la Nave en los últimos años fue una actuación de urgencia en la cubierta, motivada por los continuos desprendimientos en días de viento y el consiguiente riesgo para la seguridad. “Fue una intervención necesaria y por seguridad, pero desde entonces nada se sabe de futuras actuaciones”, critican desde la formación.
Para Iniciativa Porteña, la situación actual supone “un desprecio hacia el patrimonio industrial y una muestra más de los escasos avances que hay al respecto”. Márquez va más allá y califica la situación como “una tomadura de pelo”, al considerar incomprensible que tras la renuncia de la empresa adjudicataria no se haya ofrecido ninguna alternativa ni explicación pública sobre el futuro del proyecto.
La formación insiste en el potencial del edificio, tanto por su tamaño como por su singularidad. “Es un espacio único por sus dimensiones y sería un lugar fantástico para acoger todo tipo de eventos”, señala Márquez. En este sentido, apunta que numerosos festivales que se celebran en El Puerto y que en ocasiones deben suspenderse por las inclemencias meteorológicas podrían trasladarse a la Nave si estuviera acondicionada. “Ahora mismo eso es imposible por el inmovilismo de las administraciones”, añade.
El portavoz también ha dirigido sus críticas al Partido Popular, recordando que en la pasada campaña electoral propuso convertir la Nave en un Palacio de Congresos. “Aquella idea cayó en saco roto y nada más se supo. Hoy tienen la oportunidad de enmendar ese planteamiento y exigir a sus compañeros en la Generalitat que no permanezcan inmóviles ante el abandono que sufre la Nave de Talleres”, sostiene.